Muere motociclista dominicano en accidente de tránsito en Filadelfia

Por Polón Vásquez

Pvasquez3570@yahoo.com

FILADELFIA, PA—Un motociclista dominicano murió instantáneamente, luego de estrellarse contra una camioneta en la que transitaban una madre y sus cuatro hijos menores, durante un accidente de tránsito ocurrido recientemente en la avenida Aramingo y la calle Venango al norte de Filadelfia.

El occiso fue identificado como Cervantes Santos, de 32 años, y a quien les sobreviven su esposa, dos hijas y fue descrito como un hombre trabajador y buen padre.

Los familiares y amigos del difunto que creen, la velocidad en que corría la motora pudieron haber jugado parte en el mortal accidente.

Osvaldo Peralta, suegro de la víctima identificada como Cervantes Santos, dijo que su nuero no tenía vicios, pero era amante de las motocicletas desde que vivía en República Dominicana.

“Le dijo a la hija mía que él se iba a ir en motora, disque con fines de ahorrar combustible”, sostuvo Peralta quien es parte de la fuerza laboral de Filadelfia como dueño de bodega.

En la camioneta impactada por la motocicleta iba una madre con cuatro menores desde un mes de nacimiento hasta los 11 años. Hasta este momento no está claro quién es el responsable del mortal accidente.

Los restos de Cervantes Santos serán velados en Filadelfia y luego será llevado a su natal República Dominicana, donde se le dará cristiana sepultura.

Imágenes de vigilancia de negocios aledaños a donde ocurrió el incidente, entre la avenida Aramingo y la calle Venango, muestran el momento en el que el motociclista acelera, de hecho, se escucha la aceleración, para luego ver a los rescatistas intentando salvar a todos los implicados en el suceso.

El suegro explicó que a la víctima le sobreviven dos hijas, de seis y tres años, respectivamente. “Él quería mucho a las nenas, incluso anoche, él se le presentó a la esposa mía y le dijo que le cuidara a las niñas”, dijo Osvaldo Peralta.

El límite de velocidad en esa intersección, Aramingo y Venango, es de 25 millas por hora. Algunos testigos de los negocios aledaños dijeron que “él tenía espacio. No había vehículo para él ir así tan fuerte, la forma en que estaba guiando se veía que el por lo menos iba a 70 millas por hora”.