Crónica de cine: La Isla Rota

Félix Germán consagra, su pasión y respeto por el cine con esta producción que se estrena este jueves 13. Un tema conflictivo y ancestral, abordado con gran criterio.

José Rafel Sosa

Félix Germán es un artista de grandes retos y con La Isla rota asumió el mayor: lograr una película impregnada de elementos historias que nos dividen y radicalizan, y hacerlo con la inteligencia, el cuidado las garras emotivas eficientes y definitivas como lograr un encuentro entre dos culturas condicionadas, sin necesidad, a estar enfrentadas.

Hace 14 años, cuando la Ley Nacional de Cine no existía, y pocos productores arriesgaban dinero en una película, y pese a que había formas sencillas y practicas de asegurarse un taquillazo de boletería haciendo reír de forma fácil, Germán hizo, con producción de Manuel Corripio, La maldición del padre Cardona.

Para entonces, no escatimo en presupuestos: se llevó un equipo de rodaje tres meses a Constanza, dando a Zoé Saldana (mucho antes de descollar en la industria norteamericana), a Freddy Beras Goico y a Koldo (un poeta, narrador y actor prohibido)  sus primeros papeles de importancia en una cinta dominicana, respecto de la cual todavía hoy no se le ha hecho el reconocimiento que merece.

La Isla es una producción de calidad referencial, de respeto, disciplina y apego a las exigencias de un cine producido para que, de plano, sea olvidado el criterio esquematizaste que mucha gente, tiene, del cine dominicano.Se estrena este jueves próximo13 de junio por Caribbean Cinemas.

Su éxito principal es haber logrado una pieza que artística y técnicamente incrementa a nuevos niveles la marca de nuestro cine y nos coloca en condiciones de competir en los premios más prestigiosos, a fuerza de calidad, sin necesitar la conmiseración de nadie.

Lo técnico 

Técnicamente sus mejores aportes os hacen la limpia edición de Gina Giudicelli, la impecable fotografía de Peyi Guzmán, el diseño de sonido: Alejandro Castillo 

y la música del premiado Sergio Jiménez Lacima. 

Un trabajo que pocas veces se resalta, es el de la selección de los talentos, ahora a cargo de Micky Montilla, cuya óptica definió cada actor (infantil o adulto) para el papel preciso. 

Mención aparte para dirección de arte a cargo de Alain Ortiz que logra reproducir la época del 1937 en la frontera dominicana, junto a un maquillaje que transforma a sus personajes principales, sobre todo a Manny Pérez y Frank Perozo

Actoralmente

Algénis Pérez Sosa y Dalissa Alegría, aparecen integrados a sus roles con un desempeño admirable.  Frank Perozo tiene el papel más aborrecible que haya hecho nunca y nos convence de la mala catadura de alma que lo adorna. 

Frank Perozo merece todos los premios posibles por su caracterización tan fiel que resulta aborrecible.

La actriz haitiana, impresionante y hermosa Kazoul Beliz nos revela la calidad interpretativa de la mujer haitiana, atrayente y carismática.

Jean Jean reitera su calidad esta vez actuando en su lengua originaria. La musicalidad del dialecto creole se luce en La isla rota.

La actuación de los niños haitianos es tremendamente buena y muy bien desarrollada. En esto ha debido tener un rol fundamental Micky Montilla, (director de casting y coach actoral).