A Pleno Sol: Habló la Embajadora

0
136

Por Manuel Hernández Villeta

Levanta picardías las expresiones de la embajadora de los Estados Unidos cuando trata el tema de la reelección. Los Embajadores siempre han sido cortantes cuando hablan de sus relaciones con los gobiernos dominicanos. De ahí, que el cuidado diplomático deja tela para cortar.

Para la embajadora es el pueblo dominicano el que tiene que determinar lo relativo a la Constitución. Me pregunto en que ocasión los norteamericanos han sido simpatizantes de que los dominicanos se puedan externar libremente.

No se olviden que nos han invadido en dos ocasiones, y fueron los creadores de gobiernos de fuerza como el de Trujillo y el del doctor Balaguer. Pero también propiciaron el Golpe de Estado a Juan Bosch. Son los norteamericanos creadores de muchos de nuestros dolores de institucionales.

Apoyaron a Trujillo, hasta que nuevos aires se dieron en América Latina, y con Balaguer, ya postrado por la enfermedad y la inconformidad en las calles, decidieron dejarlo a un lado. La democracia descansa, para ellos, en el poder hegemónico y en pocas ocasiones han respaldado las posiciones populares.

La Embajadora señala que en los Estados Unidos se respeta el ámbito constitucional, en lo relativo a las elecciones presidenciales. Son dos períodos y nunca más, no importa lo joven y vigorizo que esté el presidente saliente. En el país, hasta estos momentos, la Constitución impide la reelección.

Si la Constitución es reformada, no importa por cuales métodos, entonces la repostulación llenaría estamentos legales. Pero por ahora, de acuerdo con la Embajadora, los norteamericanos no están ni a favor ni en contra de la reelección, sino que esa es una responsabilidad de los dominicanos.

En sus sondeos de la situación política nacional, es seguro que los norteamericanos ya saben que ninguno de los eventuales candidatos pone en peligro sus intereses. Muy lejos está el país de tener con posibilidades de ganar a un exponente de la nueva izquierda, o del socialismo democrático. En ese sentido los norteamericanos piensan que se pueden tomar un respiro.

Pero no seamos ingenuos. Al final los norteamericanos van a mostrar sus simpatías por uno de los candidatos y harán lo necesario para que este gane. En un país con tanta dependencia del Norte como los dominicanos, la última palabra la tienen los representantes del Tío Sam. Creo en la libertad y la independencia de los pueblos, por lo que cada día hay que redoblar la lucha por una república que ponga  bien en alto su total soberanía. ¡Ay!, se me acabó la tinta.