A Pleno Sol: Los Derechos Humanos

Por Manuel Hernández Villeta

 

El respeto de los derechos humanos sigue siendo una esperanza. En 70 años las violaciones no se han detenido. Millones de mujeres y hombres conocen la explotación económica, el desconocimiento de sus derechos y la violación de sus ideales sociales y políticos.

Los dominicanos hemos conocido constantes violaciones de nuestros derechos humanos. En el siglo 20 vivimos entre dictaduras  e intervenciones militares extrañas. Las riquezas se mantuvieron  en  pocas manos. La libertad  de que hoy disfrutan los dominicanos fue sembrada bajo torrentes de sangre y sacrificios.

A pesar de todo, los dominicanos tenemos la esperanza de seguir viviendo en un régimen de derecho, que debe partir desde la justa distribución de las riquezas, y que a todo ser humano se le permita expresar libremente sus ideas.

Se conmemora un nuevo aniversario de la proclamación de los derechos humanos, y el momento es bueno para la reflexión. Obligatoria la  cita de  su nota introductoria: “La libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”.

“El desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias”.

“Es  esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”. En momentos de gobiernos de fuerza, cuando la violencia institucional ha golpeado a la conciencia nacional, el pueblo dominicano se aferró a la Declaración Universal de los Derechos Humanos para tomar fuerzas para luchar por su libertad.

Hoy más que nunca hay que difundir  el mensaje de los Derechos Humanos a toda la población dominicana. Hay que enseñarlo en las escuelas, difundirlo por la radio, la televisión, on line. El menor descuido en la defensa de los derechos esenciales del ser humano, significa que alguien puede dar un zarpazo y violarlos.

Para que se comience a cumplir plenamente los derechos humanos, se tienen que mejorar las condiciones de vida de la población. Lo dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos y nunca se debe olvidar: el pueblo puede acudir  al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión. ¡Ay!, se me acabó la tinta.