Base de taxi-NY ofrecerá servicio para seguridad conductores ebrios en navidad

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 Por Ramón Mercedes

 NUEVA YORK.- La empresa de taxi High Class”, que dirige el dominicano Antonio Cabrera, ofrecerá a partir del 14 de diciembre hasta el 7 de enero-2019 el innovador servicio “Operación Nariz Roja” para garantizar la seguridad a los conductores neoyorkinos que se embriaguen durante las fiestas navideñas.

 El empresario explicó que bajo el sistema “Operación Nariz Rojas”, cuando una persona que conduce se haya pasado de tragos puede llamar a la base, tanto en Manhattan como en El Bronx (212-926-1111 y 718-933-1111), y decir “quiero un servicio Operación Nariz Roja”.

 “Inmediatamente le enviarán dos choferes al lugar, mientras uno recoge el pasajero después de los momentos de bebidas, el otro conducirá el auto del cliente hasta su casa. El pasaje sería doble”, precisó. 

Explicó que en años anteriores la compañía, con más de mil taxistas, ha ofrecido dicho servicio, el cual ha sido aplaudido por los neoyorquinos y valorado por la Policía de la ciudad, “porque saben que estamos evitando un problema mayor con consecuencias graves”, sostuvo Cabrera.

El también presidente de la Federación de Taxistas del estado de NY, afirmó, sin temor a equivocarse, que ha prevenido un sin número de accidentes fatales y evitado que padres de familia pierdan sus trabajos y sus vehículos; gasten miles de dólares ante la justicia e ir detenidos, entre otros inconvenientes.

El programa, ideado por el empresario Cabrera solo se presta para esta época del año. 

Asimismo ha indicó que en NY la ley está siendo más estricta con aquellas personas convictas por manejar después de haber bebido alcohol y los riesgos son altos porque encara cuantiosas multas, libertad bajo fianza, revocación de su licencia, curso sobre alcoholismo durante un año o más y una dramática elevación en las tasas del seguro de su automóvil.

Por su parte, el gerente general de High Class, José Miguel Rodríguez, expresó que con este servicio están contribuyendo a que el luto y la desgracia no se apodere de los hogares de los que “conducen y beben alcohol” a la vez.