Ni loco ni indiferente

0
162

En la piel de la locura el humanizaste aporte de Juan Salazar

Por Emilia Santos Frias

En la piel de la locura, una obra que recomiendo leer y releer, es el importante y humanizaste aporte del periodista Juan Salazar, sub director del Listín Diario; nacida de la excelente serie de reportajes, realizados a final del 2017.  Una contribución de quien “se hizo el loco por un día”, literalmente. Vivió y padeció, lo que viven en nuestro país un enfermo mental. Lo hizo para presentar una investigación seria, contar una historia real, que nos mueva la conciencia al cambio para bien, que nos convierta en verdaderos garantes de derechos de la persona.

Cada línea leída propicia un cese a la segregación, violencia, maltratos de todo tipo,  indiferencia, discriminación y encierro, pues como le dijo al autor el reconocido psiquiatra Cesar Mella Mejías: “no hay salud sin libertad”. Es una invitación a cambiar desprecio por amor, que llama esta sociedad de indolentes, burlona e indiferente, a amar a sus enfermos mentales, a mostrarle afecto, pues como tú y como yo, lo necesitan. “El amor se hace más grande y noble en la calamidad”, dijo el gran Gabriel García Márquez.

Sin dudas un trabajo que exhibe el Periodismo de verdad, el de servicio, el orientador, el que informa, conmueve, educa; propicia sensibilidad, apegado a códigos deontológicos…, Juan, cuido cada detalle del lenguaje, en procura de fomentar derechos, valores como el respeto y dejar en el imaginario del lector que debe también asumir deberes.

Al tiempo que revela una triste realidad,  una experiencia que el autor califica como “desgarradora y una de las más importantes que ha vivido en su ejercicio periodísticos”, nos hace un llamado al cambio de comportamiento, en la individualidad, colectividad; a las autoridades sanitarias, a ti y a mí.

Agradezco la creatividad de Salazar y todo el equipo del decano de la prensa dominicana, que complotaron para realizar: En la piel de la locura. Al autor por ese “toque más cercano y humano”, que dio a la construcción de la obra, la  forma como nos contó cada capítulo,  por los recuerdos que trajo a mi vida; las vidas que vi en cada personaje, las tristezas que viví y porque no, la risa que me causo las ocurrencias de algunos personas, los que prometo conocer pronto. Ya saben lo que dicen los expertos de la conducta humana de qué somos quienes nos reinos de los enfermos mentales. Tienen razón.

Como el autor me bautizo como “una ferviente promotora de esta serie de reportajes”, no tengo otro camino que hacer lo propio, pero lo hago con la convicción de sentirme honrada por compartir nación y la profesión que amo, con un hombre de la talla profesional de Juan Salazar, quien se despoja de banalidades en este trabajo para hacer lo correcto, lo enseñado por nuestros grandes profesores en la academia; lo que le hace un gran ser humano: el servicio al prójimo, lo que enaltece su accionar.  Solo los seres humanos nobles, pueden ser Periodistas, parafraseando al gran Gabo.

Gracias Salazar por recordarme con tu obra a la hermosa Altagracia (Neguin, llamada si porque hasta el día de hoy y tiene más de 50 años, su padre dice no ser su padre), en ocasiones creo que es un ángel que habita la tierra.

Quedo atrapada en la década de los 70. Un ser humano vulnerable que ha padecido la maldad y bajeza más atroz  por sus semejantes. Seres inescrupulosos hasta su dignidad han vulnerado.

Esa hermosa mujer que aún me cree  una bebe (cuando nací ella ya era una niña) y a quien en cada periodo que nos vemos, le pido me cuente  como llora la bebe (yo soy esa bebe en su cabeza, aunque hoy sigo siendo una menor, pero de 50), relato que todos disfrutamos al ella hacer el sonido de mis llantos. Cuánta ternura siento por ella!, con ella se complementa la dinastía de las vástagas de JR.Y así como así como es, aun en la distancia, la amo.

Me hiciste llorar al narrar todo lo que hacemos y cómo lo hacemos para dañar a los enfermos mentales. Nosotros “los sanos” somos sus agresores.  Pero lloré también de felicidad  con el testimonio del joven cristiano que te mostró afecto y repitió:” Cristo te ama”.

Gracias Juan, por presentarnos los esfuerzos que hacen las autoridades de salud para cambiar los servicios, las atenciones, y tratamientos en los distintos centros, unidades de atención primaria y el importante Centro de Atención Psicosocial (ya no es el 28 o manicomio, la medicina avanzó con los tiempos, gracias a la ciencia y a Dios, que hizo médico y científicos más sensibles y preocupados).

Gracias por propiciar el rescate de enfermos mentales que deambulan por nuestras calles, y la reinserción a sus familias, luego de cuidados médicos. Te agradezco porque tu esfuerzo ocupó a los dueños del negocio de la Medicina, para que coloquen cobertura en el catálogo de medicamentos y servicios del  sistema de salud y seguridad social, que proteja esta población vulnerable. Qué tu obra sea leída de forma tal, que debas reimprimirla y reimprimirla… Nuestros lectores saben que deben buscarla en Cuesta.

Mi reiterada felicitación, por tu colaboración a la garantía real de derechos inherentes. Por hacernos más humanos; mostrarnos la esencia del buen Periodismo, pero sobre todo porque nos recordaste el propósito de nuestras vidas en este terruño: servir a los demás, ser útil, tender nuestras manos  y brazos cálidos a quien las necesite. Poner la mente y el corazón en lo que realmente es importante. Gracias!

La autora reside en Santo Domingo.

Es educadora, periodista, abogada y locutora

santosemili@gmail.com