Egos de Netflix y rigidez de Cannes en rompimiento final

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Jose Rafael Sosa

Netflix y Cannes no se entendieron. La decisión de la plataforma de servicios audiovisuales  es definitiva: se retira del Cannes, en la Riviera Francesa, considerado como la madre de todos los festivales.

Netflix  no exhibirá en competencia  las cinco películas en el festival de cine más famoso del mundo, cuyos directivos siguen firmes en su postura de no admitir películas en competencia que no serán proyectadas en la gran pantalla. “Somos un festival de cine. No de producciones de televisión” es el razonamiento del equipo directivo de Cannes.

Era  este un “pleito casao”: Netflix no accedería a presentar sus producciones en cine y Cannes no podía darse el lujo de aceptar una violación de sus bases, ancladas al concepto de que solo es cine el que se paga en sala, con palomitas, gaseosas y oscuridad total incluidas. El festival recuerda que es un evento d de cine, no de producciones televisivas. Egos, de una parte y psicorigidez, de la otra. La solución podría ser que participen fuera de competencia.

Netflix tenía en carpetas para Cannes cinco producciones, entre las cuales figuran: Roma, de Alfonso Cuarón,  Norway (Paul Greengrass); Hold the Dark (Jeremy Saulnier); The Other side of the Wind (filme que no pudo terminar  Orson Welles) y el documental They’ll Love Me When I’m Dead, (Morgan Neville sobre Orson Welles).

El enfrentamiento mediático  iniciado en la edición 70 del 2017 termina  sin arreglo y con las partes atrincheradas en sus posiciones, sin películas de la plataforma del llamado “streamings”, ( que se refiere  a la distribución digital de contenido multimedia a través de una red de computadoras).

En declaraciones para la revista Variety, Ted Sarandos, jefe de contenido  de Netflix, dijo “Hay un riesgo en que nosotros intervengamos de esta manera y que nuestras películas y cineastas reciban un trato irrespetuoso en el festival. No creo que sea bueno para nosotros estar allí”.

El resultado: ninguna película producida por Netflix volverá a aspirar nada en Cannes, mientras el Festival mantenga el criterio de que las cintas premiadas  deban ir a los cines, cuando menos de Francia.

El pleito inicial

El primer round de este pleito lo inicio en mayo de 2017 el entonces  presidente del jurado de Palma de Oro, el manchego Pedro Almodóvar, cuestiono que , Okja del director surcoreano Bong Joon-ho, y The Meyerowitz Stories, del norteamericano Noah Baumbach fueran aceptadas a competencia sin haberse estrenado en salas de cine de Francia, requisito que establecen las bases.

Almodóvar, en rueda de prensa a la que asistimos, dijo “Para mí, la solución es simple. Las nuevas plataformas deben aceptar las reglas del juego ya existente, lo que implica respetar las actuales ventanas de los distintos formatos de exhibición, así como las obligaciones de inversión que actualmente rigen en Europa.  Sería una enorme paradoja que la Palma de Oro o una película que reciba cualquier otro premio, no se pudieran ver en una gran pantalla”.

En los medios  tradicionales y redes,  Netflix se llevo la mejor parte: recibió r una promoción mundial gratuita  superior a la que le habría generado la Palma de Oro.

El precedente 2017

Variety que el conflicto había avivado las búsquedas de Okja y no había afectado a su reputación en internet. Durante el periodo que fue del 17 al 22 de mayo de 2017, hubo 8.200 tuits sobre el filme, de los que un 28% eran positivos, 64% neutrales y sólo un 8% negativos.  

Okja fue la película más comentada en internet durante ese mismo periodo y de todo el contenido digital dedicado al festival, un 28% fue dedicado a la alfombra roja y, en segundo lugar, un 7% hablaba de Okja.

El 3% de ese contenido se refería a Will Smith, que respaldo la presencia de nuevas plataformas en los festivales de cine y que enfrento a Almodóvar en ese sentido. Solo 2%  de las menciones en redes respaldaban la postura del director español y presidente del jurado.