Activista dominicana rechaza proyecto de ley de Trump contra migrantes

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Por. Miguel Cruz Tejada

NUEVA YORK. La reconocida activista dominicana en Brooklyn, Yaritza Méndez, ciudadana de los Estados Unidos, rechazó el proyecto de ley de dos senadores republicanos y apoyado por el presidente Donald Trump, con el que la Casa Blanca, buscará anular el privilegio de los americanos de solicitar residencias y visas a familiares que no sean sus conyugues e hijos, eliminando a padres y hermanos.

Méndez, que es coordinadora en la organización “Make The Road New York” (Haga el Camino en Nueva York), y llegó a los Estados Unidos cuando niña, traída junto a sus hijos por su abuela que es naturalizada americana, dijo que el sistema de unificación familiar, que es la base de la política migratoria de Estados Unidos, data de hace más de 50 años.

“Yo contribuyo a este país tanto como un americano nacido aquí”, dijo Méndez.

“Pago mis impuestos a tiempo, trabajo y salgo a votar, debería tener y merecer el derecho de estar con mi madre”, agregó la activista dominicana.

Méndez dijo que la implementación de un sistema como ese, sería similar a la creación de un estatus de segunda clase para los ciudadanos naturalizados como ella misma. Ahora que es ciudadana, espera servir como patrocinadora para que su madre se convierta en estadounidense.

El privilegio, existe desde 1965, cuando una ley de inmigración estableció permitir a los estadounidenses, solicitar residencias y visas de paseo a familiares no tan cercanos como nietos, hermanos y otros parientes, muchos de los cuales también se han adquirido la ciudadanía americana.

Ella recordó que ese sistema que permitió a su abuela traer a su hijo a los Estados Unidos desde la República Dominicana hace una década, también le permitió patrocinarla.

El sistema actual de inmigración basado en la familia, sería totalmente anulado por la legislación propuesta por los senadores, con el el apoyo del presidente Trump y anunciada el miércoles.

La propuesta reduciría drásticamente los requisitos para obtener visas familiares y la inmigración general en un 50 por ciento en 10 años, dando preferencia a quienes dominen el inglés, a los inmigrantes con títulos, a los asalariados y otros.

El proyecto fue elaborado por los senadores David Perdue de Georgia y Tom Cotton de Arkansas y se cree que tiene pocas posibilidades de ser aprobado, con demócratas rechazándolo y republicanos mostrando poco interés en el mismo.

Los opositores lo ven como un ataque contra los inmigrantes y la inmigración legal, que tiene raíces a lo largo de la historia americana.

Los inmigrantes de Asia y América Latina usaron las categorías familiares para traer a sus parientes, creando una nación más diversa a lo largo del tiempo.

La Ley de Exclusión de China de 1882 impidió que los trabajadores de ese país vinieran a Estados Unidos.

Una ley de inmigración de 1924 prohibió la entrada de personas de muchos países del mundo, como Asia. A los europeos se les permitió entrar en pequeños números y con escogencia a los del Norte de ese continente.

Los partidarios de Trump alaban los recortes y creen que el énfasis en un sistema de inmigración basado en habilidades mejorará la economía.

Roy Beck, director ejecutivo de NumbersUSA, que apoya la legislación, dio la bienvenida a ambos recortes en el número de personas permitidas en el país y centrándose en lo que un inmigrante traería a los EE.UU. como un factor determinante de si se les permite venir.