¿Su hijo es muy mañoso al comer? Podría estar enfrentando un problema sensorial que impacta el área de la alimentación

niños comida Son muchas las madres que diariamente tienen una batalla para que su niño coma. Aunque en muchos casos esta situación tiene que ver con la conducta del menor o mero capricho, en otros este escenario podría estar relacionado a una disfunción o problema sensorial, llamado disfagia oral.

Los niños con disfagia oral suelen limitar su dieta a un puñado de alimentos y se niegan a probar nuevas texturas, sabores y consistencias de alimentos. Normalmente prefieren alimentos específicos como el arroz blanco, pasta, pizza o papas fritas. “Por lo general, es a partir de los dos años que los padres empiezan a detectar los primeros síntomas de un problema sensorial. Por lo regular, la mayoría comete el mismo error: pensar que el tiempo solucionará el problema y que comerá de todo por iniciativa propia. Si su niño tiene una dieta limitada y quiere comer unos alimentos en específico con demasiada frecuencia, debe llevarlo a una evaluación”, informó la licenciada Mariana Gómez, Patóloga del Habla.

Una preocupación compartida entre padres y profesionales de la salud es si las dificultades alimentarias tendrán consecuencias en la salud del niño. Además de retraso en el desarrollo del niño, el problema de alimentación afecta la vida familiar al acercarse la hora de la comida. Esto provoca un clima de ansiedad, estrés, gritos y llantos.

“Otras posibles consecuencias podrían ser alteraciones del estado nutricional, limitación del crecimiento, consumo de nutrientes, alteraciones crónicas del comportamiento alimentario con estigmatización social, fallas en la interacción padre-hijo y retraso en el desarrollo mental”, destacó Gómez.

Para poder atender este problema sensorial, es necesario que el niño reciba un tratamiento especializado con un patólogo del habla. El patólogo del habla enseña al niño ejercicios que le ayudan a normalizar las respuestas sensoriales. Esto podría incluir masaje facial e intraoral, e integrar nuevas texturas y consistencias a la dieta.

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