Primacías de América y los tesoros de la ZC

Los dominicanos tenemos el inmenso privilegio de contar con una historia que nos enorgullece y que tenemos plasmada en nuestra esencia y la bella energía que desprende nuestra Ciudad Colonial, la primera ciudad del Nuevo Mundo… tan única y tan nuestra.

El 8 de diciembre de 1990 fue declarada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (Unesco) como patrimonio cultural.

Siempre he sido una enamorada de nuestra ciudad y por eso hoy, al habitar en ella y fundirme en sus colores, tradiciones y costumbres, me siento orgullosa de este maravilloso libro que ha impreso a modo de regalo Vicini, y que nos presenta de forma simple, directa y elegante, permitiéndonos realizar un recorrido emocional y nostálgico por sus casas, callejuelas, museos, casonas e historia.

El libro cuenta con tres capítulos principales. Un primer capítulo dedicado a la historia del desarrollo urbanístico de la Ciudad Colonial, destacando los eventos más importantes de estos 500 años, mostrándonos infraestructuras como las de la Catedral Primada de América, el Museo de las Casas Reales, el Alcázar de Colón, la Fortaleza Ozama, entre otras importantes edificaciones.

El segundo capítulo va dedicado a las casas históricas, su arqui tectura y resaltando las historias de vida que moraron esas casas, únicas, excepcionales testigos de un tiempo que se está rescatando para orgullo y legado de un pueblo.

El tercer capítulo podemos deleitarnos viendo y leyendo el antes y después de estas residencias, muchas de las cuales, al pasar del tiempo, se fueron quedando en estado de abandono y deteriorando y, gracias a un magnífico trabajo de restauración llevado por Visanto Properties -una empresa dentro del portafolio de activos de Turismo y Bienes Raíces que administra VICINI- están siendo rescatadas, devolviéndole su esplendor arquitectónico y valor histórico.

Este maravilloso libro nos seduce y recuerda lo afortunados que somos de vivir en esta tierra y de poseer una joya arquitectónica, tierra bendita y primera donde hicieron surcos los cascos de los caballos de los conquistadores, por donde sus damas, en amplias faldas de época, coqueteaban con el sol caribeño, y de donde nació el primer grito en pos de los derechos humanos con el sermón de Fray Antón de Montesinos.

Disfruten esta maravillosa obra de nuestra primera ciudad del Nuevo Mundo, conozcamos su valor y cuidémosla; es un legado único para las próximas generaciones y un ejemplo de emular.

FUENTE: LISTIN DIARIO

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