“Alianza Chino-Rusa: Contexto y Perspectivas en el Ámbito de la Política Mundial Contemporánea”.

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Geovanny Vicente Romero
Geovanny Vicente Romero

Reflexionando sobre las Perspectivas de esta Alianza y su Impacto en la Política Mundial Contemporánea.

Tras la disolución de la Unión Soviética, Rusia busca destacarse tanto a nivel regional como global, oportunidad que se presenta  bajo el cuarto periodo de gobierno de Vladimir Putin, y con la alianza Chino-Rusa que desde marzo de 2014, se preparaban para firmar un nuevo acuerdo de cooperación político-militar”, el cual establecería  la plataforma necesaria para generar un reequilibrio de fuerzas a nivel mundial como del orden de estas. La finalidad de dicha cooperación es cambiar el equilibrio de fuerzas en el mundo, así lo expresa Javier Morales en su libro titulado”Rusia en la Sociedad Internacional, perspectiva tras el retorno de Putin”, cuando destaca que: 
 
“Es indudable que Rusia se está recuperando de la postración sufrida tras la disolución de la Unión Soviética y quiere jugar un papel importante a nivel regional y global. Rusia tiene una influencia indiscutible en las cuestiones regionales de Oriente Medio, caso de la guerra civil en Siria, la política de sanciones hacia Irán y su programa nuclear; está volviendo con fuerza al Pacífico, donde la rivalidad y lucha por presencia e influencia en todos los planos, en soft y hard security, de potencias globales y actores emergentes constituye ya una cuestión de primera importancia en la seguridad y economía global. Rusia pretende además una presencia militar en las cercanías del territorio estadounidense.”
 
En ese contexto, esta alianza representa la oportunidad geopolítica perfecta por parte de Rusia para disminuir su dependencia económica de la Unión Europea en temas como el de la exportación gasífera, países a los cuales se dirige la mayor parte de este producto. En el caso de China, significa la satisfacción de la demanda energética que su creciente desarrollo económico exige y su apabullante aumento demográfico demanda.
Este acuerdo o alianza, no quiere decir que Rusia abandonará su relación con Europa, en absoluto,  ya que Rusia al igual que China, está destinada a jugar un rol decisivo en el curso de los acontecimientos mundiales, lo cual debe de llamar la atención de los dirigentes occidentales a buscar oportunidades entre esta realidad existente.
Rusia noveno país por población al tener 146, 020, 000 habitantes, posee las mayores reservas de recursos energéticos y minerales del planeta, así como las mayores reservas de recursos forestales y la cuarta parte de agua dulce no congelada del mundo, al mismo tiempo posee una economía con los mayores índices de crecimiento del mundo, lo que la convierte en una de las principales potencias de hoy.
 China por su parte, es el tercer país más extenso del planeta, detrás de Rusia y Canadá, considerada la economía de más rápido crecimiento en el mundo, alcanzando en 2014 la primacía mundial en términos de PIB y la primera en materia industrial, por todo esto, es considerada una superpotencia emergente.
Tomando en consideración estos elementos, los países occidentales deben volcar la mirada a estos dos grandes países, no precisamente por el avance de potencias no occidentales, sino por su propio retroceso en términos relativos.
El mundo occidental debe comprender y aceptar el rol de ambas naciones, en la actual etapa del capitalismo global. Ante tal alianza, al menos deberían tomar precauciones. Para el caso de Estados Unidos, tiene que ser preocupante la alianza, más allá del simple tema energético, ya que esto da inicio a que en un futuro vengan otro tipo de alianzas.
En relación al tema se refirió el doctor Adolfo Laborde director de Programa de la Licenciatura en Relaciones Internacionales en el Tecnológico de Monterrey, destacando que: “Lo que están haciendo desde una perspectiva pragmática, tanto Rusia como China, es tratar de generar una nueva alianza, desde una perspectiva de balance de poder en Asia… el mensaje es que hay una alianza tácita, sin estar tan declarada”, dijo.
 
Continua exponiendo que, “la cuestión en Crimea, y posteriormente cierto debilitamiento del presidente Obama en su política exterior, han dado como resultado esto, que no es casualidad, una alianza que puede crecer en otros temas”, agregó el especialista.
 
Desde la perspectiva de Pretelin, la alianza busca hacer frente a Estados Unidos, mientras el mandatario Barack Obama “ha estado muy debilitado” en la agenda internacional, al concentrarse en problemas locales.
Por las condiciones históricas de estos dos países, los cuales tradicionalmente han estado en conflicto, existe temor por parte de Rusia, ya que China actualmente es un país mucho más fuerte, con más recursos económicos para ofrecerle a los demás países de Asia central, y atraerlos a su zona de influencia. Así se refirió por su parte la doctora Marta Ochman, investigadora del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México, cuando dijo que:
“Ambos países, cooperan y hacen ahora algunas maniobras conjuntas a nivel militar porque en la coyuntura coinciden en el interés de mostrar a Estados Unidos y al resto de Occidente un “nuevo orden mundial”, en el que China y Rusia quieren consolidar un papel dominante en la zona asiática, frente a la influencia estadounidense”
 
Sin embargo, sostiene que  los acuerdos entre China y Rusia tratan de dar el mensaje de que Estados Unidos “ya es una potencia del pasado” o en “declive”, que ya no dicta las reglas.
“Es una señal más de que Estados Unidos y la Unión Europea tienen que repensar su propia posición en el mundo, su propia dirección de la política internacional”, concluyó.
Esta alianza llama a la preocupación de muchos economistas, en ese orden se expresóJames Rickards, gerente de cartera de inversiones del West Shore Group, quien sostiene que: “El acercamiento económico entre China y Rusia podría socavar la condición del dólar como una divisa de reserva “en el contexto” de otros acontecimientos de importancia”.
 

Reflexiones finales:

       La alianza entre ambos países revive viejos celos por parte de los países de occidente, especialmente con Estados Unidos. La realidad es que con el fin de la Unión Soviética y la caída del Muro de   Berlín, no se desarmó occidente, peor aún, la guerra fría nunca terminó.

 Por otra parte,  Barack Obama concentrado en cuestiones domesticas en su país desde su ascenso al poder, ha tenido una política exterior errática y recientemente ha tenido que cambiar la cabeza del Departamento de Defensa de cara a darle otro giro a su política foránea. Recientemente, en el manejo estratégico de las fichas del juego geopolítico mundial, el liderazgo ruso bajo la administración de Vladimir Putin, ha salido considerablemente fortalecido con su gran maniobra en Crimea, frente a un liderazgo norteamericano (Obama) visiblemente debilitado en la arena internacional.

 Un aspecto sin precedentes para la política exterior China ha sido el modelo proactivo (política agresiva) que ha demostrado el actual presidente chino, pues la nación asiática a pesar de su lugar como potencia económica venía con un estilo moderado.

      Esta alianza obliga a Estados Unidos y la Unión Europea a repensar su política internacional, ya que con este acercamiento se busca cambiar el equilibrio de fuerzas en el mundo.

Geovanny Vicente Romero

Abogado, Politólogo y Académico