Escritor y periodista NY asegura Trujillo cavó su propia tumba

Luis A. RojasPor Ramón Mercedes

Nueva York.- El escritor y periodista dominicano radicado en esta ciudad, Luis Rojas Durán, aseguró que la serie de errores cometidos por el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina a partir del 12 de marzo de 1956, lo llevaron a cavar su propia tumba.

Expresa que entre esos errores garrafales estuvo la muerte del escritor español y profesor de la universidad de Columbia, Jesús de Galíndez, secuestrado en las calles de Nueva York y llevado vivo al “Jefe”, quien lo asesinó en Dominicana, hecho que tuvo repercusiones internacionales y toda la atención de la prensa estadounidense.

Además, las investigaciones de ese caso estuvieron a cargo de organismos de seguridad de los Estados Unidos, que se extendieron desde la comisión de los hechos hasta los primeros meses del gobierno de Juan Bosch, cuando las autoridades decidieron cerrar el caso por considerar que el mismo había perdido interés por razones conocidas.

Asimismo, el asesinato del Coronel de Guatemala Carlos Castillo Armas, en el cual se involucra directamente a Trujillo, y ambos (Galíndez y Castillo) eran dos grandes colaboradores de los Estados Unidos.

Especificó que el dictador, al tratar de ocultar la muerte de Galíndez, quien había escrito la obra “Era del Trujillismo”, asesinó a cuantas personas tenían conocimiento del mismo, entre ellos el Coronel Salvador Cobián Parra. Dice que Trujillo contrató en Miami a Edgar Lester Murphy, el piloto americano que trasladó al profesor secuestrado desde esta Metrópoli hasta el país caribeño y que luego de concluir su trabajo también lo asesinó.

Rojas Durán, quien hace todas estas especificaciones en su reciente obra “A una pulgada de la muerte; las conspiraciones militares”, señala que también fue víctima el mayor piloto Tavito de la Maza Vásquez, en una clara complacencia a los hermanos Bernardino, porque el alto oficial, por órdenes del Jefe, había matado en Londres (1951) a Luis Bernardino.

Hay que recordar que Félix W. Bernardino era dirigente del grupo para-militar denominado “Los Jinetes del Este”, institución que amedrentaba la población en El Seibo y otros lugares de la región.

El escritor y periodista dominicano enfatiza que Trujillo, en sus locuras, se convirtió en un Francis Drake de El Caribe, cuando trató de asesinar por medio de un atentado al Presidente de Venezuela Rómulo Betancourt, obligando este acontecimiento a la Organización de Estados Americanos (OEA) imponerle sanciones a su régimen y el rompimiento de relaciones diplomáticas con todos sus países miembros, menos con México.

Luego de todos esos crímenes cometidos por el dictador, se fueron produciendo un sin números de otros hechos que contribuyeron a su caída, como fueron el distanciamiento con la Iglesia Católica; la expedición del 14 de Junio; el asesinato de las hermanas Mirabal, entre otros, que sumados todos impulsaron el asesinato del “Jefe” el 30 de mayo de 1961, acontecimiento que el pasado viernes 30 se cumplió 53 años.

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