Altagracianos de Wilmington DE reafirman su fe cristiana

Altagracianos de Wilmington DE reafirman su fe cristianaPor Polón Vásquez

WILMINGTON, DE—Los dominicanos devotos de la Virgen de la Altagracia en esta comunidad estadounidense, a pesar de la distancia que los separa de su país de origen, no olvidan sus costumbres ancestrales y creencias dogmáticas enraizadas en su espíritu que lo motiva cada 21 de enero a reafirmar su fe cristiana.

Altagracianos de Wilmington DE reafirman su fe cristianaEl hombre que durante años ha sido víctima de los dogmas que el mundo le pone al nacer, no escatima esfuerzos en su diario trajinar y casi siempre dispone de tiempo para adorar y venerar ante un altar a su imagen preferida.

Los Altagracianos de Wilmington, Delaware es una organización religiosa cuya función es preservar y transmitir a las nuevas generaciones su fiel devoción a Nuestra Señora de la Altagracia, Patrona del pueblo dominicano.

Altagracianos de Wilmington DEEl domingo 19 de enero como de costumbre más de 800 feligreses católicos asistieron a la Iglesia San Pablo del 1010 West de la calle 4 en Wilmington, Delaware, donde se ofició la solemne misa en honor a la Altagracia.

El sacerdote Tadd Carper, Cura Párroco de la Iglesia San Pablo dio inicio a la misa con el desfile de los caballeros de Colon y recordando que el Comité Altagraciano que iniciaron Nelson y Rosa Graciano cumple en esta fecha 15 años de fundado.

Justo a las 10:00 de la mañana, ya la Iglesia estaba llena de parroquianos con sobrados deseos de ver la imagen de la Virgen para persignarse delante de ella.

La Iglesia San Pablo abarrotada de feligreses de diferentes nacionalidades, pero que coinciden en su fe y devoción a la Virgen de la Altagracia con los dominicanos, se unieron a esta fiesta socio-religiosa que comienza con una novena para rezar y orar a su Madre Espiritual.

“Todos los años, los dominicanos nos juntamos y empezamos a trabajar para que esta celebración sea un éxito. La hacemos con mucho amor y unidad entre los dominicanos que participamos en la organización”, dijo Gustavo Cepeda, miembro del comité organizador.

“Empezamos con una novena de 9 días consecutivos, rezamos, oramos a la Virgen, hacemos la misa y terminamos con una fiesta popular donde degustamos comidas y bailamos música dominicana como parte de la tradición, todos los años”, explicó Cepeda.

Lucy Sandoval, Miguelina Almonte y Lissette Santos, jóvenes integrantes del grupo folklórico dominicano afirman que les encanta venerarla, es fascinante estar frente a su imagen, ella es nuestra adoración, la querida Virgen de la Altagracia.

Cirilo Victoria manifestó que para ellos es un alto honor rendirle homenaje a la Virgen de la Altagracia y considero esta fecha como un días especial porque se cumplen 15 años de haber iniciado esta celebración religiosa.

“Como higüeyano al fin, esto es lo más grande que nosotros tenemos, la celebración de la Altagracia. Me siento muy satisfecho del trabajo realizado porque así, podemos recordar y venerar a nuestra Patrona”, indicó Miguel Almonte, Presidente del Comité Organizador de la fiesta altagraciana en Wilmington, Delaware.

La novena, la misa y la fiesta altagraciana fue todo un éxito gracias a los esfuerzos que en ese sentido hicieron lo miembros del Comité Organizador que integran; Miguel Almonte, Petra Victoria, Ana Ventura, Cirilo Victoria, Miguelina Almonte, Gustavo Cepeda, Balbina Ventura, Julio Cruz, Nelson y Rosa Graciano.

Cientos de dominicanos e hispanos en general cada 21 de enero asisten a la Iglesia San Pablo para rezar,  llevar limosnas y pedir milagros a la Virgen Nuestra Señora de la Altagracia, Patrona de la República Dominicana.

Según la historia, República Dominicana tiene dos advocaciones marianas, Nuestra Señora de la Mercedes proclamada en 1616, durante la época de la colonia, y la Virgen de la Altagracia, Protectora y Reina del corazón de los dominicanos.

Su nombre; “de la Altagracia” nos recuerda que por ella recibimos la mayor gracia que es tener a Jesucristo Nuestro Señor. Ella, como Madre, continúa su misión de mediadora unida inseparablemente a su Hijo. Los hijos de Quisqueya la llaman cariñosamente “Tatica, la de Higuey”.

Existen documentos históricos que prueban que en el año de 1502, en la Isla de Santo Domingo, ya se daba culto a la Virgen Santísima bajo la advocación de Nuestra Señora de la Altagracia, cuyo cuadro pintado al oleo fue traído de España por los hermanos Alfonso y Antonio Trejo, que eran del grupo de los primeros pobladores europeos de la isla.

Al mudarse estos hermanos a la ciudad de Higuey llevaron consigo esta imagen y más tarde la ofrecieron a la parroquia para que todos pudieran venerarla. En el 1572 se termino el primer santuario altagraciano y en el 1971 se consagro la actual basílica.

 

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