Narciso: Listo para servir

Candida Figuereo, periodista
Candida Figuereo, periodista

Por CÁNDIDA FIGUEREO

 Uno de los hombres más serviciales que tiene el país nació hace 50 años acompañado de un doble igualito a él para que el país supiera el verdadero significado de lo que llaman don de gentes.

El privilegio de ese nacimiento un 9 de Agosto fue para el Ensanche Luperón, en el Distrito Nacional, pero rompió todos los esquemas y se ha hecho nacional para bendición de quienes conocen a este buen hombre.

Quien le ve por primera vez asume que le ha tratado toda la vida por su sonrisa franca, su gentileza y su solidaridad que le llevan hacer suya penalidades y alegrías ajenas, contribuyendo conforme al caso al consuelo o al gozo.

Hace unos años experimenté en carne propia ese apoyo. En el área de trabajo me dio una especie de «yeyo» y Narciso, raudo, me llevó al dispensario médico donde estuvo conmigo hasta que se definiera la  situación de mis signos vitales

No conforme con esa atención oportuna y eficaz, cada día me daba seguimiento preguntándome como me sentía….y “si me necesita, avíseme que estamos para servirle,” me comentaba  Narciso.

En la Junta Central Electoral (JCE) donde labora Narciso Guzmán Tejada desde hace 17 años, y donde funge actualmente como Auxiliar Especial, se podría decir que este hombre es «universal». El que no conoce a Narciso “no conoce”  la Junta, así de simple.

Su jovialidad y buena voluntad le han ganado el aprecio de mucha gente y si alguien osare en menospreciarle no sabe lo que se pierde: La sana voluntad de un hombre que nació para servir en buena lid.

Su compañero de nacimiento, Fernando Antonio, dejó un vacío en su hermano mellizo al ausentarse del mundo antes de tiempo, pero es seguro que dondequiera que se encuentre sabe que está bien representado por su doble, Narciso.

Entre los amores fundamentales de Narciso están sus dos hijos menores-varón y hembra, así como su adorada madre Ana Antonia Tejada de Guzmán, quien a sus 83 años lo «gobierna» con el amor que gobiernan todas las buenas madres a todos sus buenos hijos.

Doña Ana se levanta diariamente a las 5:00 de la mañana y todavía a las 12:00 de la noche se la puede encontrar en alguna faena hogareña. Cocina divino y su mimado Narciso tiene que comer cada día aunque sea dos cucharadas de su manjar, lo que  hace feliz a ambos.

Narciso es un hombre humilde, no tonto, que se ha granjeado la buena voluntad de todo el que ha estado en contacto con él a lo largo de su vida, sean chicos o adultos. A simple vista es fácil apreciar que Narciso siempre está listo para servir como todo un caballero, para honra de quien recibe tan deferente trato y para esa honesta familia que tiene como mentora a  Doña Ana.

 

 

 

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