Dos grandes Felix, presidenciales ellos

Reynaldo Hernández RosaPor Reynaldo  Hernández  Rosa

San Francisco  de  Macorís.- Lejos  de  ser  entes  para  ejemplos,  esto,  como  paradigmas de  moralidad,  por  el  contrario, sus  acciones,  aviesas  ellas,  solo  dejan una  estela  de  inconductas  propias  de la  involución  social   en que  han metido  a  esta  hoy fallida  nación,  personajes   silvestres  en  esta  selva  de  prevaricación  y  robos,  donde   en los  recientes  últimos  diez  años,   el  desfalco  al  erario  es   una  olímpica carrera para   logro  de  fortunas,  a  sabiendas  de  los  niveles  de  connivencias por parte  de los  actores  llamados  a  fiscalizar tales  desmanes.

Esto, ante  la  novedosa  practica  que  se  viene  materializando   por  parte  de  funcionarios que  manejan  recursos  del  Estado,  en   esta  oportunidad   el emprendedor  senador  por San Juan  de  la  Maguana y  el  también  millonario  alcalde  de San Francisco  de Macorís, en  remitir  cartas  de  intimidación,  no  intimación,  dije  de  intimidación,  uno,  el otro  en presentarse  a  los  medios  donde  productores  y comunicadores   critican  el  pobre  desempeño   de  sus  ejecutorias.

Félix  Bautista,  sin duda,  líder  de una socaliña   en  el Estado,  donde  su  equipo  de  comunicaciones  emplaza  a  los  medios  digitales  donde  se  reseñan  informaciones  sobre  su paso  por  entidades  oficiales  a  retractarse   o  aclarar  notas divulgadas  en  los  medios  digitales,  tal  como  si tratara  de  organismos oficiales, ordenando, cuasi  manos militaris.

El  otro,  Félix  Rodríguez,  alcalde  francomacorisano,  se  apersona  a los  estudios  donde  se  hacen  criticas  a   su gestión,  llegando  a  vías  de  hechos,  esto,  dado  que  se  cree por  encima  de  todos,  como si fuere un macabon  cualquiera, llegando  a  utilizar la  fuerza publica para  penetrar  a  canales  de  televisión y radio ,  creyendo  que con  acciones  como tales,  limpiara  el desorden , caos,  robo  en la  entidad  edilicia.

Sin duda,  inauguramos  con  estos  dos  zopilotes cobijados  en   poder  estatal,  en el poder  del dinero,  amen  de  como  se  consiguió,  para adelgazar    el  libre  acceso  a la  información publica,  al igual,  silenciar  con  aprestos  violentos  el curso  de  indagaciones,  que  aunque  cómplices,  en  algún momento    quedaran  evidenciadas  los  hurtos  y  robos  a la  cosa  publica.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *