El Triunfo del Marcelino Vega y la liberación de Barrabás

David Lorenzo
David Lorenzo

Por David R. Lorenzo

El pasado 30 de agosto se celebraron elecciones en el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y en ese certamen, entre las dos opciones que se presentaron, ganó   el grupo Marcelino Vega.

Algunos se preguntan cómo fue posible que ganara este grupo con tanto desprestigio, carente de valores éticos, encubridores y auspiciadores de lo mal hecho, compradores de miserias, trepadores y carroñeros, como lo define con ese último calificativo el distinguido y prestigioso periodista Clodomiro Moquete. La respuesta es bien sencilla, la gente casi siempre prefiere a Barrabas que a Jesús.

Vale la pena resaltar, que nosotros fuimos de los fundadores del Marcelino Vega, e incluso, fui su segundo coordinador, durante algo más de 4 años. El primero lo fue Frank Peña Lo abandoné en el 1993, hace exactamente 20 años. Ese movimiento estaba integrado mayormente por jóvenes que veníamos de la izquierda, con los mejores principios e  ideales.

Ahora su  nueva élite está compactamente integrada  por trepadores, destructores de instituciones, vividores, gañanes y patarucos, con sus honrosas excepciones. Ya no es una sigla de principios, sino de un valor comercial. Para ellos todo gremio tiene  un valor monetario, y tienen que dominarlo a como de lugar, aún sea la entelequia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP).

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que en el Instituto de Previsión y Protección del Periodista (IPPP), se haya producido un desfalco de $460,167.00 contra un grupo de periodistas que aportó $1,427,500, para un proyecto habitacional que pretendía construir esa institución. Pudo haber sido 460 millones, y tampoco les importa.

La mayoría de los periodistas  votó  por el Marcelino Vega, 630, en total,  porque no les importa que sus dirigentes hayan encubierto ese dolo durante más de un año, y que si no hubiese sido, por la tesorera del IPPP, Jacqueline Lamarche,  que aunque muy tardíamente lo denunció, quizás todavía no se supiera nada.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que sus dirigentes dijeran que en el IPPP, no ocurrió nada, sino irregularidades administrativa, y que el Tribunal Disciplina, se haya convertido en cómplice de esa situación al sancionar al señor Batista, únicamente, con una amonestación, cuando ahí se había tipificado claramente el delito de abuso de confianza, previsto en el artículo 408 del Código Penal Dominicano.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que el IPPP, está quebrado y que tiene 6 años que no opera, presidido por una misma persona, Domingo Batista.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que el Consejo de Administración del IPPP tiene años que no se reúne, y que las decisiones las toman una o dos personas, incluyendo al señor Batista.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que en las escasas reuniones del Consejo de Administración del IPPP, no se haya levantado una sola acta.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que a los pensionados de IPPP no se les está pagando la pensión de 2 mil pesos mensuales.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que el seguro médico de los periodistas ha estado en varios oportunidades a punto de colapsar.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que la candidata del IPPP, Mercedes Castillo, dejara en el 2009, un CDP “apagado y endeudado”, con más de 7 millones de pesos, como dijera en su discurso de toma de posesión en ese año, Aurelio Henríquez.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que el IPPP, pase ahora, de quebrado a su catafalco  y extinción total.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que Mercedes Castillo y otros ex presidentes del CDP hayan inscriptos en esta institución a decenas de personas que no tienen el título de licenciados en periodismo, en violación al reglamento interno y decisiones de asambleas, por el sólo hecho de obtener un voto para poder ganar unas elecciones, acción que en otros gremios, se castiga con la cárcel.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que el CDP esté cobrando la mitad de lo que percibía hace 10 años, por concepto del cobro del impuesto de la Ley 10-91.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que sus directivas hayan dejado de cobrar el impuesto establecido por la Ley 10-91, como hicimos nosotros, cuando encabecé al grupo de abogados que sometimos a justicia  17 medios de comunicación en la directiva de Oscar López Reyes, aumentando las recaudaciones de 100 mil a 500 mil pesos mensuales.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que en el CDP no se luche como debe ser, por modificar la Ley 10-91, para evitar que el periodismo sea la profesión  más vulnerable de todas.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que el CDP se modernice administrativa, y que sus reglamentos estén acordes con los tiempos.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que en el CDP haya una directiva que no practique la ética, la moral y la transparencia.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que el 90% de las pensiones, se haya otorgado por amiguismo, a desconocidos  o a cambio de un voto, traficando de esa manera con la miseria de seres humanos.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que su candidato, Olivo de León, haya secuestrado durante 10 años al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) y haga lo mismo en el CDP.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que el señor Olivo de León haya utilizado el tráfico de influencia para obtener un empleo, por demás ilegal, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), precisamente mientras mediaba en un conflicto en la Escuela de Comunicación de esa academia, porque después de todo, donde no hay principios, la ética es la primera víctima.

 

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que se produzcan  conductas extramatrimoniales pecaminosas.

La mayoría de los periodistas votó  por el Marcelino Vega, 630 en total, porque no les importa que desde el CDP y el SNTP se utilicen los recursos de esa institución para hacer campaña electoral.

Y todo eso sucede, porque la República Dominicana, al igual que muchos otros países, ser han convertido en sociedades de villanos y cómplices.

El periodista santiagués, Perfecto Martínez escribió un artículo titulado “Lectura de un “triunfo” en el CDP¡ el cual comparto en su totalidad, en la que expone muchas verdades, incluyendo las críticas que hizo a nuestra plancha “Somos el Cambio”, el cual invito a leer.

Nuestra propuesta, la plancha “Somos el Cambio”, pese a muchas dificultades, como la falta de recursos económicos,  una alianza indebida,  y debilidades en  candidaturas, entre otras cosas. Obtuvimos 515 votos. Votos de periodistas con conciencia ética, de periodistas que quieren un cambio, un cambio de verdad. A ellos nuestra más sinceras gracias. También, gracias a nuestro equipo de campaña, más de 40 en total,  unido bajo la consigna del cambio, la ética y la transparencia.

El triunfo del grupo Marcelino Vega se lo deben agradecer mayormente a los periodistas de Santiago, que sorpresivamente votaron 152 a favor del Marcelino Vega, y 53 a la plancha “Somos el Cambio”. Allí votaron masivamente por Barrabás. A todos los que votaron en contra de lo que representaba la ética, la moral y la transparencia, simplemente me queda decirles:  “Padre,  perdónalos, porque no saben lo que hacen”.

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