El Pasquín, Letreros y Difamación: Armas Predilectas de Mediocres y Pusilánimes

Lic. Jorge A. Abreu Eusebio.
Lic. Jorge A. Abreu Eusebio.

Por: Lic. Jorge A. Abreu Eusebio/ Abogado de los Tribunales en República Dominicana

Los seres mediocres y pusilánimes, que no merecen ser llamadas personas, sino abortos infernales de la naturaleza en cuerpo de humanos, poseen unas mentes enfermizas que no soportan las personas capaces y no perdonan a los probos; llevan en sus psiquis desquiciadas una filosofía barata y mediocre, de doble y triple moral; son engañosos de nacimiento y profesionales en la materia y cuando poseen aunque sea una cuota mínima de poder o mando de dirección, en ellos afloran los resentimientos y deseos acumulados, aprovechando al máximo esta oportunidad para saciar su sed de venganza mental y concomitantemente hacen lo que nunca habían podido hacer debido a sus limitaciones mentales y falta de aptitud.

Esas mentes esquizofrenoides, llevan a cabo todas las diabluras inimaginables, para quizás, en sus huérfanas mentes, lograr objetivos materiales, sexuales y de otras índoles, a través de maniobras engañosas, chantajes y en la mayoría de los casos aprovechándose de la situación económica o de otras debilidades  de sus víctimas, haciéndoles promesas inalcanzables y todo para cubrir en su yo interior las lagunas de frustraciones que la vida le ha dejado.

No dejan escapar ni por un minuto esos momentos y que atesoran cual premio de lotería y oportunidad única que deben aprovechar al máximo, sacando a flote todos esos resentimientos sociales y personales que albergan dentro de su podrido ser; pero, cuando en su afanoso y azaroso andar chocan con personas que son para ellos una piedra de tropiezo en su nefasto accionar, montan en cólera y como no son capaces de hacerles frente, porque la realidad le es adversa, utilizan el chantaje y la mentira, distribuyendo pasquines, poniendo letreros en paredes y difamando a los cuatro vientos a sus  adversarios, a los que considera irresponsablemente como sus enemigos, porque los números no les cuadran o porque han sido descubiertos en sus maniobras mafiosas, o porque debido a las supervisiones y evaluaciones de gestión, sus resultados son un absoluto y total fracaso en el cumplimiento de sus deberes y responsabilidades, actuando con saña, mezquindad y hasta son capaces, al ver que sus actos viles no tienen el resultado que ellos creen tendrán, atentar contra la integridad física y llevar a cabo planes macabros para que destituyan a quienes los ha descubierto o le ha instado a cumplir con su deber de rendir cuentas mediante la fiscalización de los recursos que les son entregados, los cuales deben justificar cumpliendo con las normas internas de la institución a la cual pertenecen.

Utilizan la mentira y el engaño en todas sus formas y manifestaciones, creando una telaraña de falacias momentáneas, en algunos casos; pero, que pronto se diluyen al surgir la verdad de los acontecimientos y de la cadena de hechos que han surgido y que ha sido el móvil que les ha hecho articular la mente podrida del pasquinero, del pintor de letreros y del difamador, como única respuesta viable al ser descubierto en sus subterfugios y modus operandi, considerando la forma de eliminar a sus enemigos para seguir con el desorden, la falta de controles y así beneficiarse y sabotear la gestión.

Tratan de chantajear a quienes tienen la obligación y responsabilidad de supervisarles según las normas éticas institucionales de los recursos que utilizan en determinados planes, los cuales deben utilizarse de manera diáfana y pulcra, según la planificación   y políticas que deben regir los planes de acción y en la ejecución de las mismas.

Esas mentes insidiosas, mendaces, obstrusas, famélicas, corruptas y desneuradas, no soportan las personas capaces, exitosas y honestas; y como no pueden corromperles, orquestan las más asquerosas campañas de descrédito contra ellas; pero, escudándose en una mascarada y bajo el amparo de la oscuridad, porque no son capaces de dar la cara directamente porque saben que van a ser aplastados  como los seres que son en realidad: Cucarachas de alcantarillas y cloacas.

La verdad fluye sola y es demostrable irrefutablemente contra vientos y mareas, aunque el panorama esté oscuro y lleno de nubarrones momentáneos.

Por sus frutos los conoceréis.

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