La cocina de Estados Unidos refleja la diversidad del país

Washington — Estados Unidos es un país de inmigrantes y solo los indígenas americanos reivindican esta tierra como su patria ancestral. Otros estadounidenses llegaron a estas orillas, o sus antepasados llegaron procedentes de muchos lugares, a un país al que con frecuencia se le denomina el “crisol del mundo”.

La comida que se cocina en Estados Unidos es tan variada como su población. Dado que la olla estadounidense contiene una mezcla de muchas otras cocinas, el término “cocina estadounidense” define vagamente a una colección de platos tradicionales que se han hecho populares en todo el país.

No hay una definición, aceptable en general, sobre lo que es la cocina tradicional estadounidense; sin embargo, algunos platos sencillos como la carne asada, el pollo frito, el bistec a la parilla, el pavo relleno, el pastel de carne, el maíz en mazorca, la ensalada de papas, el pastel de manzana, la crema de almejas, las hamburguesas, los perritos calientes y las alas de pollo estarían en cualquier lista.

Al contrario de lo que se suele creer, los estadounidenses no comen comida rápida todos los días. Con frecuencia se sirven comida verdadera, en restaurantes cómodos, y a veces se preparan la comida en su casa.

Sin embargo, en Estados Unidos hay una gran cantidad de lugares dedicados a la comida rápida, así como cadenas de restaurantes, en lugares convenientes que ofrecen alimentos con calidad consistente, en un ambiente limpio y con buen servicio. Muchos de esos lugares les permiten a sus clientes probar los platillos de la casa.

SABORES REGIONALES

La cocina se desarrolló de manera independiente en las distintas regiones de Estados Unidos. Cada región recibió la influencia de la nacionalidad de los colonos que se asentaron en la zona, y por los ingredientes que se disponían localmente.

A Nueva Inglaterra, en el nordeste del país, se le conoce tanto por los sabrosos platos que trajeron los colonos británicos como por el marisco que se cosecha en las aguas locales. Es la tierra del célebre guiso al estilo Brunswick, el puchero a la olla y los frijoles horneados de Boston. Cuando se visita Nueva Inglaterra no se puede dejar de probar el marisco y el pescado, sobre todo el “clam chowder” (crema de almejas) o la langosta de Maine.

Las regiones del sudeste de Estados Unidos tienen lo que se puede llamar una “cocina casera sureña”, que se caracteriza por la cocina al estilo campesino, con muchos alimentos fritos en aceite, salsas densas y postres dulces. Elvis Presley adoraba la comida sureña, lo que se reflejaba en su ancha cintura. El pollo frito en grasa, llamado “pollo frito a la sureña”, y el bistec frito en sartén, o sea una pieza de carne frita en aceite abundante, con frecuencia se acompaña con una densa salsa blanca denominada “salsa casera”.

A los sureños les encanta la carne a la parrilla, o la barbacoa, como también se llama, pero a diferencia de los habitantes del oeste del país, no les gustan las salsas de tomate dulce. En la barbacoa que se hace en el este de Estados Unidos generalmente se usa carne de puerco, en especial las costillas, bien aderezadas o en adobo, cocinadas a fuego lento a carbón. Otros platillos frecuentes son las hortalizas verdes,  los frijoles negros y el pan de maíz. Los postres preferidos son el pastel de pacana, la torta de durazno, el pudín de banana y el pastel de camote dulce.

La cocina de Nueva Orleans tiene un rasgo distinto, basado en la cultura europea. Esta ciudad en la desembocadura del gran río Mississippi tuvo mucha influencia de los colonizadores franceses y españoles, y de los numerosos inmigrantes africanos. En esta región se forjó lo que posiblemente sea la mejor cocina de Estados Unidos.

La cocina criolla y cajún es una mezcla de la comida española y francesa, con sabores africanos y del Caribe. El pescado y los bistecs se asan a la parilla con pimienta negra y especias picantes. El jambalaya y el gumbo son guisos que se preparan con carne, salchichas y marisco. Gran parte de la comida cajún está fuertemente aderezada con pimiento y ají, aunque no todos los platos son picantes. La cocina tradicional francesa y española, y las variaciones locales, están disponibles en muchos de los mejores restaurantes de la ciudad.

En los estados del sudoeste de Estados Unidos la comida tiene la influencia de los indígenas americanos, de los colonos españoles y de los vecinos mexicanos. La cocina del sudeste incluye una gran variedad de platos preparados con ingredientes locales y rociados con especias mexicanas. Los restaurantes del sudoeste tienen variaciones interesantes de las recetas familiares, con la creativa aplicación de ingredientes y especias exóticas.

La comida tex-mex es una variante popular en Texas y a lo largo de la frontera con México. Incluye barbacoa y el chili, una sopa de porotos y carne. Estos platos, creados por los vaqueros de la región, son tan populares en el sudoeste, y en muchos lugares del país, que todos los años se celebran festivales del chili y concursos de barbacoa, con premios para las mejores recetas. La región también es hogar de la salsa, los nachos, los tacos y los burritos.

California es un territorio bendecido con una enorme variedad de productos agrícolas, frutas y hortalizas, así como productos marinos, durante todo el año. La diversidad étnica de la población ha creado una comida fresca y saludable, con ingredientes frescos que utilizan raras combinaciones de las especias.

Las ensaladas verdes, con paltas y frutos cítricos, pueden servirse con una salsa de maní con especias asiáticas. El pescado se puede servir asado a la parrilla con salsa y hortalizas chinas y pan frito de los indígenas americanos. En la comida de California se puede hallar casi cualquier combinación de alimentos étnicos. California es la cuna de la cocina experimental de vanguardia.

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