Chasqueo los dedos y pido un deseo: NO más violencia contra la mujer

Este último año en Puerto Rico y República Dominicana ha habido cifras alarmantes, con tendencias al aumento, de muerte de mujeres victimas de sus parejas.

Por Elizabeth Hurtado

Hoy 25 de noviembre se conmemora un día más de la Lucha Internacional contra la Violencia Femenina, día aprobado por  la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 50/134 del 17 de diciembre de 1999.

La propuesta para que se celebrara en esa fecha la realizó República Dominicana, con el apoyo de 60 países; puesto que ese día en 1960 ocurrió el vil asesinato de las Hermanas Mirabal, fieles activistas contra una de las mayores dictaduras de América, la de Rafael Leonidas Trujillo en Quisqueya.

Hoy se conmemora esta fecha en medio de las cifras, cada vez mas elevadas, de feminicidios. Según las estadísticas, en referencia a los casos de muertes de mujeres por parte de sus parejas,  América Latina tiene la tasa más alta de ¨feminicidios¨, término creado a través de la traducción del vocablo inglésfemicide y se refiere al asesinato evitable de mujeres por razones de género. Acto que se convierte muchas veces en el desenlace del engranaje que conlleva la violencia interfamiliar y contra la mujer.

Es imposible no recordar las muchas muertes que han pasado éste y los años anteriores de las últimas décadas, donde cientos de mujeres han muerto en el mundo  victimas de sus parejas, ex parejas, amantes, novios, o cualquier otra relación donde el hombre se empoderó de su cuerpo y alma hasta matarlos.

Este último año en Puerto Rico y República Dominicana ha habido cifras alarmantes, con tendencias al aumento, de muerte de mujeres victimas de sus parejas. Historias que contadas individualmente y/o  en detalles parecieran escenas sacadas de una película de terror.

Datos extraídos del III Informe Internacional “Violencia contra la mujer en las relaciones de pareja”, elaborado por el Centro Reina Sofía, y presentado en Madrid; en base al estudio realizado en conjunto en 135 países del mundo comprendido entre los años 2000 y 2006, la República Dominicana (irónicamente) es el país con el mayor número de asesinatos de mujeres dentro del ámbito doméstico, seguido por Panamá  y Puerto Rico .

Según estadísticas del Observatorio de Ejercicio Ciudadano de las Mujeres, en los primeros 6 meses del 2012, se registraron 98 feminicidios en República Dominicana, lo que equivale a uno cada 44,6 horas; y en Puerto Rico, de los 551 asesinatos informados hasta julio del presente año, 33 de las víctimas han sido mujeres y, según la Policía, nueve ocurrieron en casos de violencia doméstica, ocho sin determinar, cinco por drogas, cuatro en medio de robos, tres pasionales y tres en casos de venganza.

Peldaños más abajo del feminicidio:

VICTIMAS DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

Muchas veces, cuando en algún ambiente social se toca el tema de mujeres muertas en manos de sus parejas se llega a escuchar la trillada frase en algunos: ¨ella se lo buscó porque él le pegaba y ella siempre volvía con él¨. Dichas afirmaciones responden a la ignorancia de entender el amplio tema que conlleva la Violencia Intrafamiliar o de Pareja, donde tanto victima como agresor responden a un patrón de conducta que los hace caer en un ciclo de violencia.

Mariela Rodríguez, al igual que la mayoría de mujeres victimas de violencia familiar, describe a su esposo como un príncipe azul. ¨El es un hombre excelente y un buen proveedor. Me ayuda con los quehaceres y me quiere muchísimo, es solo que cuando discutimos se sale de control y a veces me ha pegado, pero luego me pide perdón y hasta llora. Él me quiere, es que no sabe controlarse¨, afirma.

El desconocimiento de esta mujer y la población en general de un ciclo de violencia es la principal razón por la que no se acuda a tiempo a buscar ayuda, y se justifique un tanto el maltrato.

La violencia doméstica puede parecer impredecible, se ve como simplemente una explosión relacionada a un momento X y a las circunstancias en la vida de la gente a quienes concierne. No obstante, la violencia doméstica sigue un modelo típico no importa cuando ocurre o quien está envuelto. El patron/ciclo se repite y cada vez el nivel de violencia aumenta. En cada etapa del ciclo, el abusador está en pleno control de sí mismo y está trabajando para controlar y debilitar aún más a la víctima.

Seis etapas distintas forman el ciclo de violencia: la trampa, el abuso, los sentimientos de “culpabilidad” del abusador y su temor a la venganza, su razonamiento, su cambio a comportamiento no abusivo y encantador, sus fantasías y planes para el próximo episodio de abuso. El entender el ciclo de violencia y como piensa el abusador ayuda a las sobrevivientes a reconocer que ellas no tienen la culpa por la violencia que sufren y que el abusador es el responsable. *

Así que el primer paso para salir de un ciclo de violencia es reconocerse como víctima, entender el ciclo por el que se está atravesando, para no ver su caso como algo aislado o que solo se da en su núcleo familiar, y buscar ayuda. Letras que al oírlas o leerlas se escuchan simples, pero que resultan ser sumamente difíciles en ejecutar para alguien que se siente ¨amado infinitivamente por quien no lo sabe expresar¨.

Un caso de muchos…

Elsa Medrano, madre soltera y sobreviviente del ciclo de violencia familiar, cuenta su historia; que en parte le causa congoja y dolor pero que a la vez es la causa de mayor satisfacción por creer ser una ¨prueba superada¨.

Dice que en principio de cuatro años de relación, nunca vio indicios en su pareja de alguien violento, o por lo menos no con ella. ¨Yo solo veía que él me cuidaba de todo el mundo, decía que yo era ingenua. Me acompañaba a todos lados y se preocupaba de mí con gran devoción, ahora yo entiendo que todo esto era la forma de anularme, bajar mi autoestima y volverme dependiente de él. Todo estuvo bien hasta el momento que su sobreprotección comenzó a molestarme y ya no quería continuar la relación, entonces él comenzó a presentar signos de inseguridad y excesivos celos¨, afirma.

¨Las cosas se fueron dando poco a poco: llamadas a todas horas, discusiones que terminaban con ¨jamaqueos¨, pedía perdón, lloraba y yo accedía; pero luego volvíamos a discutir y así sucesivamente. Nunca antes me había pegado, siquiera lo había anunciado; pero el día en que pasó bastó para darme cuenta que estaba con un abusador y de continuar con él, de seguro no sería la primera de muchas¨, cuenta Medrano ya visiblemente afectada por los recuerdos. ¨No es fácil reconocer una situación como ésta, pero es de valientes buscar ayuda  para romper el ciclo¨.

Se pudiera pasar uno todo un día escribiendo acerca de este tema, sus posibles causas, los perfiles de quienes integran este ciclo, las etapas, las consecuencias, entre otros; pero no es la finalidad. El deseo es que pudiera servir de motivación a mujeres que se están viendo envueltas en situaciones de violencia para que busquen ayuda a tiempo y no sigan subiendo los peldaños del ciclo de abuso que pudieran desenlazar en la muerte.

En la actualidad, a la distancia de un click, se puede encontrar mucha información referente a este tema; también, encontrar instituciones y organismos cerca de su localidad que están dispuestos a dar apoyo e información a victimas de violencia. Como un primer paso de valentía, indaga AHORA acerca de El Ciclo de Violencia Doméstica y reconoce algunas situaciones que se pueden estar dando en tu entorno. A lo mejor puedas ayudar y salvar una vida… quizás la tuya.

*Fuente: http://www.mvwcs.com/s_cycledomesticviolence.html (La recomiendo. Muy buena página para buscar información)

 *La autora es periodista y la puedes seguir en su blog personal  http://deprincesasycuentos.wordpress.com

 

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