Florida podría decidir el próximo presidente EU

Por Ruth de los Santos

A doce días de las elecciones en los Estados unidos, se vive una batalla campal, con miras a lograr el favor de los votantes y particularmente en la Florida esa lucha es feroz y no es para menos pues este Estado le ofrece 29 votos electorales al candidato republicano o demócrata que resulte agraciado.

En la actualidad ningún estado resume como Florida la diversidad racial, social y cultural de Estados Unidos, en donde la campaña electoral supone, una serie de diferentes campañas para cada uno de los grupos electorales que integran este territorio; hispanos (con distintos orígenes y tendencias entre ellos), jubilados, judíos, jóvenes y familias suburbanas, las que habitan en las zonas residenciales que rodean las grandes ciudades.

Las últimas encuestas dan como favorito aquí con una muy ligera ventaja al pretendiente republicano Mitt Romney, pero los demócratas, no solo no dan el Estado por perdido, sino que, animados por encuestas en las que la ventaja del candidato republicano está dentro del margen de error, y por cálculos propios, según los cuales disponen de mayor capacidad de movilización en los últimos días, confían aún en repetir la sorprendente victoria que Obama obtuvo en 2008, por menos de tres puntos.

Una derrota de Romney en Florida sería definitivamente letal. Si a los 237 votos electorales que Obama tiene prácticamente asegurados se le añadieran los 29 de Florida, su contrincante estaría obligado a ganar en todos los demás estados actualmente indefinidos, lo que sería toda una proeza, no descartable por supuesto.

 

El presidente tiene varias vías hacia la victoria, que no pasan por Florida, no a si Romney que está obligado a un triunfo que, aunque puede ser posible, será costoso, pues este es un Estado de un comportamiento electoral muy irregular. Solo habría que recordar lo sucedido en el año 2000, cuando el Tribunal Supremo resolvió lo que el recuento de papeletas electorales fue incapaz y que en última instancia, convirtió a George W. Bush en presidente.

En esta demarcación las elecciones se juegan en tantos frentes y con componentes tan diferentes que, cualquier cosa puede ocurrir el 6 de noviembre y para muestra veamos el caso de los hispanos con los que al igual que en Colorado y Nevada, Obama cuenta para que le den el triunfo.

En Florida, y muy especialmente en el sur existe una representación, mayor o menor, de prácticamente cada uno de los países de América Latina. A los cubanos que llegaron desde el triunfo de la revolución, y que son los que le han dado las señas de identidad a Florida, se han ido sumando posteriormente colombianos, haitianos, dominicanos y en los últimos anos venezolanos.

Por lo que nos atrevemos a asegurar que pescar votos en medio de este complejo panorama es difícil y caro. Las dos candidaturas han gastado en Florida más que en ningún otro lugar del país, pero el premio es muy alto. Para Obama, una casi garantía de su permanencia en la Casa Blanca. Para Romney, la seguridad de que puede estar con posibilidades hasta el último momento de la noche electoral y si es como en 2000, incluso semanas o meses después.

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