Nieta declara en contra de Aida de los Santos; la vista sigue el lunes en el tribunal

A preguntas de la fiscal Elba Acevedo, la nieta de Aida de los Santos dijo que que a su abuela se le conocía también con los nombres ficticios de Carmen Estrella y Yudelka Pichardo.

Puerto Rico.-Aida de los Santos Pineda le describió a la compañera de su nieto la herida mortal que tenía en el cuello Georgina Ortiz Ortiz y le dio unas prendas, que tenían las iniciales de la mujer y de su esposo para que las vendiera.

Mariangeli Merced Negrón, de 24 años, fue la segunda testigo en la vista preliminar contra la mucama a la que se le imputa asesinar a Ortiz Ortiz, esposa del exjuez del Tribunal Supremo, Carlos Irizarry Yunque.

Ante la jueza Elizabeth Linares Santiago, del Tribunal de San Juan, Merced Negrón declaró que residía con doña Carmen, como le conocía a de los Santos Pineda, y con su nieta Katherine Romero, hermana de su pareja Francisco Romero, quien residía en los Estados Unidos. Las tres tenían domicilio en la comunidad Las Monjas, en Hato Rey.

Cuando ella llevaba y recogía a doña Carmen a su trabajo, «me llegó a comentar que doña Gina era bipolar, que unos días estaba de buen humor y otros días de mal humor».

El 17 de agosto de 2010, dijo que llevó a la imputada a su trabajo a Laguna Terrace, en Condado, y vestía pantalón ajustado, una camisa gris con diseños, chancletas negras y cartera negra.

Por la tarde la fue a buscar con su cuñada, pero no estaba frente a la caseta del guardia del condominio, como de costumbre, sino más al frente. Notó que tenía un mahón azul claro que le quedaba grande y tenía dobleces. Dijo que se los había regalado doña Gina. La camisa tenía manchas de cloro.

La imputada le dijo que había tenido un día difícil, que tenía hambre y le dolía la cabeza, y la dejó en su residencia.

Al regresar, de los Santos Pineda le dijo a Merced Negrón que se sentía «preocupada» porque «la señora Georgina le había expresado que se quería quitar la vida porque un hombre la estaba chantajeando porque tenía fotos y videos comprometedores de ella». Que la ama de llaves le había recomendado que le dijera la verdad a su esposo.

A preguntas de la fiscal Elba Acevedo, la testigo declaró que la imputada luego llamó aparte a su nieta y que era algo «familiar» y hablaron a solas en una habitación.

«Ella estaba normal. Su comportamiento era como el de todos los días», manifestó la joven.

La noche del 18 de agosto de 2010, la testigo dijo que de los Santos Pineda le dijo que vio la foto del cuerpo de la occisa y describió su muerte como «bien fea» y que había vomitado tras verla. La foto se la mostró la Policía.

Fue entonces que le describió que tenía una herida profunda en el cuello y que fue de frente, hacia abajo y hacia el lado, alcanzando la yugular.

«Tenía un cuchillo en la mano, que tenía piel debajo de las uñas, que la persona que la mató tenía que tener rasguños, que ella no tenía, y que como que se estaba defendiendo (Georgina)», narró Merced Negrón sobre lo que le relató la imputada.

También le preguntó si era normal que alguien fuera a la casa a arreglar un teléfono, a lo que la joven le dijo que no. La mucama alegó que doña Gina había comprado un teléfono y que fue un hombre alto, trigueño y con manchas de pintura a arreglarlo. Que en eso ella bajo porque don Carlos (Irizarry Yunqué) iba a llevar algo, pero esperó por 20 minutos y él no llegó. Cuando subió, encontró la puerta cerrada y su cartera en el pasillo. La cogió y se fue.

El 19 de agosto, Merced Negrón detalló que doña Carmen le instruyó que vendiera unas prendas y que ese dinero sería para mudarse a la República Dominicana.

Sacó un cofre y una bolsita con tres pulseras. Había una «con las iniciales de doña Gina, G mayúscula y minúscula, y C de don Carlos con una fecha». Le pidió que buscara un sitio para borrar el nombre y que mantuviera eso «confidencial».

«Le pregunté si eran robadas y ella me dijo que no. Que la señora Gina ya estaba muerta», dijo la testigo, quien las empeñó por $1,400.

«Doña Carmen me aseguró que ella no tuvo que ver nada con la muerte de doña Gina», agregó Merced Negrón.

En mayo de 2011, ella estaba en Pensilvania con su pareja, quien acababa de salir de la cárcel. Agentes fueron a entrevistarlos allá, pero él no quiso hablar. A ella la entrevistaron entonces.

En enero de 2012, la mandaron a buscar y «dije todo lo que sé, todo lo que doña Carmen me dijo, es la verdad».

El sábado pasado, regresó para declarar hoy, pero admitió que tenía miedo porque habló con el abogado de la imputada, Aarón Fernández, el 8 de octubre pasado, quien le preguntó sobre las prendas.

«Yo no quería venir porque no me quiero ver involucrada en esto, pero Aida me mencionó (con lo de las prendas). Tenía miedo de que cuando llegara, me arrestaran en el aeropuerto por lo de las prendas», dijo llorosa Merced Negrón.

Fernández y los abogados Lucille Borges y Wilbur Santiago contrainterrogarán en la noche a la testigo, luego del receso de una hora decretado a las 6:00 p.m.

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