Los muchos libros de Miguel Angel Fornerín

CULTURA

 MIGUEL ÁNGEL FORNERÍN Siempre llegan. No siempre podemos (ahora) ahondar en su espesura. Tal vez podamos (por ahora) dar noticias, festejar. Buscar —de momento— el sentido de su presencia. Luego (mañana) ensayar con ellos a hacer piruetas, a colgar papalotes en el viento.

Los intelectuales y el poder II. Diógenes Céspedes, editor

Es  el segundo coloquio que la Universidad APEC dedica al tema de los intelectuales y el poder. El libro que recoge las ponencias, bien diseñado y con una presentación impecable, contiene trabajos de Manuel Matos Moquete, Miguel Guerrero, Andrés Merejo, Pastor de Moya y Marcos Villamán. Las introducciones son de Carlos Sangiovanni y del editor Diógenes Céspedes.

Dice Sangiovanni: “El intelectual, como ideólogo del poder,  puede transformar el imaginario de los individuos instruyendo valores, dogmas y símbolos que lo apalanquen; como también desde la acera contraria, asumir el discurso crítico que lo impugne.”  Mientras que Diógenes Céspedes realiza un inventario histórico de la accidentada relación de los intelectuales y el poder en la Republica Dominicana, desde su origen como comunidad civil. En muchas de esas luchas, los intelectuales salieron perdiendo o pagaron con su vida.

Sobre tiempos recientes señala el autor de Lenguaje y poesía en Santo Domingo: “El hilo que en un tiempo separó al intelectual respecto al poder del Estado y sus instancias, se ha vuelto indiscernible a partir de 1978 hasta hoy, pues incluso en el interregno político  de Balaguer entre 1978 y 1996, casi puede decirse que, eliminando el autoritarismo y la represión de los doce años, Balaguer se comportó políticamente como una mezcla de perredeísmo y peledeísmo…”

Y señala más adelante: “Con la hipótesis revolucionaria se termina el dualismo de la participación del intelectual en política… Lo que se toma en cuenta actualmente “es su práctica y su discurso y si su decir-hacer y su escribir-vivir orienta el sentido al mantenimiento, a la crítica del poder y sus instancias…”  Por otra parte, Matos Moquete dedica su ponencia a la metáfora la palabra encadenada: el intelectual y sus loas a la dictadura, señala que ni tan siquiera Juan Bosch y Pedro Henríquez Ureña quedaron fuera de encomiar a un régimen de

“disciplina férrea” y de “fisonomía rabiosamente autoritaria”… Pastor de Moya realiza un discurso del performance del intelectual y el poder, con una carga que desestabiliza todo lo inmóvil en el mundo de las ideas y de la representación, muy propio de su estilo dada; mientras que Villamán realiza unas interesantes reflexiones desde el poder. Luego de este coloquio nos preguntamos si el problema no sigue siendo el de las impostura y el de esperar una relación ética entre la palabra y la vida.

 Oniridas poesía e imagen de Ángela Hernández

La Colección del Banco Central de la República dominicana publica este libro de la poeta y narradora Ángela Hernández, donde revela otra faceta de la autora: la de fotógrafa. Los textos poéticos están aquí superpuestos a las imágenes. Bellas imágenes en las que los colores y las forman trasuntan lienzos que solo la cotidianidad de la vida, la naturaleza, las aves y las cosas en la que viven los seres contienen.  Las instantáneas han sido seleccionadas por Marianne de Tolentino.

El libro es un hermoso alegato donde las palabras buscan un referente que solo es posible aquilatar en la belleza que un solo arte en dos expresiones manifiesta. En el prólogo de la obra dice la autora: “A veces creo escuchar que Dios me susurra: “De la cuidadosa sensibilidad que muestres por este mundo depende tu acceso a los cielos”.

Por ello practico, tan amorosamente como puedo, la poesía y la fotografía. Y me gusta creer que a través de ellas, que comportan contemplación y acción a partes iguales, sostengo un diálogo fehaciente con el prójimo, mientras me extiendo intentando palpar todo lo que veo, todo lo que percibo”.

Mientras que el editor Alcántara Almánzar señala: “Ahora, con la publicación de Onirias, poesía e imagen…asistimos a la madurez creadora de Ángela Hernández con singular fusión de entrañables poemas y hermosas imágenes que oscilan entre el ensueño y la perturbación, y que ya la perfilan como exquisita artista del lente”.

CENTENARIOS: Héctor Incháustegui Cabral, Juan Pablo Duarte, Pedro Mir y Ramón Marrero Aristy.

Se les ha los planificadores de la cultura celebrar el centenario de Héctor Incháustegui Cabral. El año 2012 fue el de su centenario. Un reconocimiento en su pueblo natal, Baní, y un acto conmemorativo en la Fundación Corripio, fue toda manifestación de conmemoración de uno de los poetas más extraordinario de las letras dominicanas. Poeta social y dominicanista, como Moreno Jimenes; poeta mítico y abstracto, influido por T. S. Eliot; dramaturgo, periodista y diplomático.

Miembro de una generación que podríamos llamar de “la dominicanidad trágica”. Fueron aquellos que tuvieron que convivir con el régimen de Trujillo, unos alabándolo y sirviéndole con imposturas intelectuales, otros que buscaron nuevos aires en el exilio… No se publicaron sus obras completas.

Esa es la gran perdida. Pues hubiese sido conveniente que en edición remozada pudiéramos leer toda la obra de Héctor Incháustegui y apreciar mejor—ya alejado de los tiempos que la marcaron—lo que hay de profunda dominicanidad y de universalidad en ellas. Tal vez alguien se anime y no tengamos que esperar al próximo centenario para ver por completo una obra hecha sin prisa, pero sin pausa y sobre el viento de nuestras más difíciles miserias humanas y espirituales. De literatura dominicana siglo XX, Escritores y artistas dominicanos, Poema de una sola angustia y Por Copacabana buscando, así como el Pozo muerto han sido y Los dioses ametrallados siguen siendo lecturas obligadas… El centenario del natalicio Juan Pablo Duarte, de Pedro Mir y el de Ramón Marrero Aristy se encuentran a la vuelta: 1913.

Enriquillo Sánchez. El poeta, el amigo y el narrador

Cuando volvemos a Enriquillo nos queda ese sabor a promesa no cumplida. Al hermano mayor que se nos fue y de quien debimos haber aprendido más. Lo leí desde muy temprano. Sus palotes fueron mis primeras letras. Lo que él publicaba orientaba mis lecturas. Podría realizar un inventario de esa memoria.

Pero el tiempo no me lo permite. En persona lo conocí en la Alianza Francesa fuimos a disfrutar de un recitar de la poesía de Jacques Prévert. Conversamos y le manifesté mis deudas con los palotes. Luego en El Conde condeaba y fue un celaje publicitario…

En otra ocasión quedamos de hablar y junta a Darío Tejada pasamos una noche hablando de literatura e historia. Su poesía queda ahí, el dolor por su muerte temprana también.

Su narrativa menos conocida sale ahora de la prensa: la segunda edición de su novela Musiquito y una antología: Oferta de empleo y otros cuentos. Cuando leo la nota que sobre él escribiera Manuel Rueda en la Antología mayor de la literatura dominicana (“talento desbordado que tal vez no ha sabido recoger en el hueco de su mano para evitar sus desbordamientos existenciales…

Pocos talentos han existido como el suyo en nuestras jóvenes generaciones, a pesar de su incapacidad para rendir lo máximo en la dirección que suele tomar, de por sí variable”) pienso en lo certero y libérrimo que era el autor La creatura terrestre. Leer la obra de Enriquillo, y buscar al escritor que todavía no hemos descubierto, es una tarea pendiente. Sobre Musiquito ha escrito el historiador Frank Moya Pons: “Esta novela impresiona por la riqueza de su lenguaje, la frescura de su estilo extravagante, la brutalidad de sus descripciones y la jocosa grosería de sus retruécanos.”

La biblioteca recuperada

Porto Rico: A Caribbean Isle de Richard James Van Deusen y Elizabth Kneipple Van  Deusen

El historiador oficial de Puerto Rico, doctor Luis González Vale, ha sido el editor de este libro publicado originalmente en 1931. El editor y el Instituto de Cultura Puertorriqueña han preferido reimprimir el texto en inglés. Un inglés muy fácil de leer. Realiza una presentación de la Isla, presentación histórica y etnológica. Tiene mucha importancia para ver la mirada del Otro, en un momento significativo de la vida puertorriqueña: las primera tres décadas del siglo XX. Por lo que las paradas de esta obra dedicadas a realizar una radiografía del pueblo, la religiosidad, la vida cultural y la educación, son de una importancia capital para todo aquel que quiera contrastar los discursos sobre la Isla, aquellos que vienen de adentro como los que provienen de afuera. El doctor González Vale dice en su introducción: como señalara el profesor Eugene Mohr que “la obra de los Van Deusen fue la más importante escrita en el idioma inglés… referente a la historia de Puerto Rico”. También este libro es cardinal para ver cómo fue cambiando la Isla bajo la dominación americana y para aquilatar las alteraciones de la americanización y la lucha de la cultura puertorriqueña por encontrar, a pesar de todo, sus orígenes caribeños.

 

MIGUEL ÁNGEL FORNERÍN  Envíe su libro directamente a Los muchos libros. Apartado 375124. Cayey, PR 00737. Puerto Rico

Para conocer más del autor de esta columna, y leer sus múltiples escritos, visita su blog en el siguiente enlace: http://fornerin.blogspot.com/

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