Tragedia familia dominicana conmueve a NY; autoridades y activistas se unen en campaña

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Costos de funerales se estiman en $US100.000 cadáveres quedaron destrozados

Por Miguel Cruz Tejada

NUEVA YORK._ La tragedia automovilística en la que perecieron el domingo en la tarde 7 miembros de una familia dominicana nativa de Dajabón en la Línea Noroeste, ha conmovido a miles de neoyorquinos que siguen a través de los medios los detalles del horrible accidente. Autoridades locales y activistas comunitarios, se han unido en una campaña que busca colectar fondos para costear los funerales de las víctimas, entre las que hay dos niñas y un niño. Los accidentados iban a una cena de celebración de primera comunión de una de las niñas y la hija de la conductora, Jocelyn González de 10 años de edad.

La policía dijo ayer lunes que el accidente se produjo por exceso de velocidad del vehículo que era manejado por María González (Fina) que conducía a 68 millas por hora, perdiendo el control del volante. El vehículo, una guagua tipo van familiar y marca Honda de color blanco, voló tan alto, sobre la rampa del tramo derecho de la autopista Bronx River Parkway, que ni siquiera rozó la barda, cayendo a 60 metros hacia un barranco en el área del Zoológico Botánico de El Bronx, añade el parte.

Los investigadores dijeron que María llevaba a su lado a Jacob Núñez, Nelly Núñez y su madre Ana Julia Martínez de 81 años, viajaban en el medio y las niñas Jocelyn Niely y Marly Rosario en la parte trasera. Las hermanas Rosario murieron instantáneamente en la parte posterior del vehículo, junto a su primo de 10 años de edad.

Los esposos Núñez – González que procrearon 13 hijos, seis de ellos en Estados Unidos, llegaron a Nueva York desde Dajabón hace menos de dos semanas para visitar a sus parientes. Les gustaba visitar a los nietos y venían cada año.

“Ellos eran muy buenas persona, humildes y les encantaba ir a Times Square”, dijo Simón Torres, sobrino de los ancianos muertos. Los esposos se estaban alojando en la residencia de Ramón Rosario y su esposa Nelly, que pereció junto a dos hijas.

El alcalde Michael Bloomberg envió condolencias a las familias afectadas y dijo que las oraciones de todos los neoyorquinos, están con ellos en este momento trágico. El presidente de la Corporación de Desarrollo Económico de Fordham, Joseph McShane dijo que es difícil imaginar una pérdida tan trágica como las muertes de los dominicanos y dominicanas y que el dolor para sus familias, será permanente.

El presidente del condado de El Bronx, Rubén Díaz Junior, anunció que iniciará una investigación para verificar los parámetros de seguridad en el diseño de la autopista, recordando que es la segunda vez en un año que vehículos caen al vacío, sobrevolando, la barda de la carretera.

Un accidente similar se produjo en junio del 2011, cuando un dirigente político de El Bronx que viajaba con su novia, sobrevivió, luego que su carro voló a una altura de 30 metros y cayó sobre un camión.

El activista Fernando Mateo, presidente de Hispanos a Través de América y portavoz de la Federación de Taxistas del Estado de Nueva York, dijo que el costo de los funerales, incluyendo el envío de cadáveres a la República Dominicana, se estima en unos $100.000 dólares, dinero que no tienen las familias de las víctimas.

El esposo de María, Juan González, es un taxista sin medallón de una base en El Bronx.

“Esta tragedia no es sólo entristece a la comunidad dominicana, sino a toda la ciudad”, añadió Mateo.

Docenas de vecinos, allegados y relacionados a las familias, llegaron frente a algunas de las residencias en las que vivían las víctimas para expresar sus respetos en memoria de los fallecidos.

Las hermanas González eran empleadas de limpieza en un edificio de la avenida Fordham en El Bronx. El hijo de la primera, Jonel González, expresó que su madre trabajaba a tiempo completo para pagar sus estudios universitarios.

La van se desplazaba hacia el Sur por el carril izquierdo, sobrepasando las 50 millas reglamentarias a las que se debe conducir en esa carretera. El accidente ocurrió alrededor de las 12:30 de la tarde. La conductora rebotó tres carriles hacia el Sur. “Volaron a la derecha sobre la barda de la carretera, sin ni siquiera tocarla”, dijo uno de los investigadores.

“La escena era terrible, era simplemente, una carnicería”, agregó una fuente del Departamento de Bomberos al referirse a las condiciones en que quedaron los cadáveres. Añadió que acorde con el impacto sufrido por la van, los pasajeros no tuvieron ninguna oportunidad o posibilidad de sobrevivir.

Todos, informó el Comisionado del Departamento de Policía, Raymond Kelly, llevaban puestos los cinturones de seguridad pero quedaron atrapados. El alto mando policial explicó que posiblemente la conductora trató de volver atrás para corregir el desvío que había hecho, pero giró a la derecha, sobrevoló la barrera y cayó.

“En 30 años que llevo como bombero, he estado en muchas escenas, a veces te encuentras con casos horribles y este es uno de ellos”, dijo Ronald Werner, subcomisionado del Departamento de Bomberos.

El subjefe de los servicios de emergencias, Hoce Howard dijo que las condiciones de los cadáveres eran tan horribles, que incluso, algunos miembros de su equipo, quedaron angustiados.

“Por las terribles heridas que presentaban los cuerpos, no había nada que se pudiera hacer”, agregó el funcionario. “Todos nos sorprendimos, quedamos impactados, porque cuando se ve a un niño muriendo de esa manera, todo el mundo se sobrecoge”.

Un perro amaestrado y un helicóptero de la policía, fueron usados por las autoridades para rastrear el área del accidente, usando imágenes térmicas y asegurarse de que no había otras víctimas.

La portavoz del zoológico, Mary Dixon, dijo que los visitantes y los animales, nunca estuvieron en peligro. Explicó que el espacio en el que cayó el vehículo, está cerrado al público y no hay animales en exhibición.

Los funerales serán  este jueves 3 de mayo de 4:00 p.m. a 9:00 p.m. en la Funeraria Ortiz, ubicada en el 2121 de la Avenida Westchester, en El Bronx.