Cardenal llama a orar por las víctimas de violencia

0
87

El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez pidió este Domingo de Ramos a todos los fieles católicos del país que ofrezcan oraciones y sacrificios por las víctimas de la violencia y por las mujeres que han sido asesinadas durante los primeros meses de este año.

“Les invito a todos, especialmente a los dominicanos que se consideren cristianos, que esta Semana Santa la pasen en recogimiento y ofrezcan oraciones por los hijos y las familias de las víctimas de los femenicidios ocurridos recientemente”.

López Rodríguez, presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), sugirió a los católicos, especialmente a los feligreses de su Arquidiócesis, que proporcionen un ambiente de recogimiento, silencio y oración en sus familias, y que participen en las celebraciones litúrgicas los tres días sagrados en los que la Iglesia Universal celebra la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

Dijo que es importante que la sociedad dominicana tome conciencia de que la Semana Santa, además de vivirse en silencio y meditación, debe aprovecharse para dedicarla a la familia, reconciliarse hijos y padres, y reparar las ofensas que se han cometido contra los demás.

“En un país donde hemos visto recientemente tantos hechos de sangre y crímenes, especialmente contra la mujer, quisiera pedirles a todos que ofrezcan sus oraciones y que recuerden siempre ante el Señor a las victimas de esta violencia”.

El cardenal López Rodríguez recordó que la fe cristiana arranca primordialmente de un hecho, la muerte en cruz y resurrección de Cristo, que adquiere desde el primer momento del cristianismo categoría relevante y significación especial, y que los católicos acuden a la iglesia el Jueves, Viernes y Sábado santo con sincera piedad.

Lo que tal vez no sepan muchos católicos, y menos aún quienes no lo son, es que las veneradas ceremonias a las que asistirán esta Semana Santa, se remontan al siglo II y III, y que conservan el encanto y frescura de los primeros tiempos del cristianismo.

El cardenal invitó a los que se irán a las playas, montañas y otros lugares para descansar y pasar los días de asueto, a que compartan con sus familias y aprovechen el descanso para vivir en fraternidad.

Muerte y resurrección 
Desde los comienzos del cristianismo, los apóstoles, fundamento y columnas de la Iglesia se proclamaron y autotitularon “testigos de la muerte y resurrección de Cristo”, misterio que desentrañaban en su labor doctrinal.

El culto (la liturgia) no era otra cosa que la representación y actualización de ese hecho.

En él estaba el origen de la nueva vida para la humanidad que el cristianismo proclama y defiende desde sus comienzos.

En el siglo I este hecho se conmemoraba cada ocho días, semanalmente. A partir del siglo II sobre el fondo de un ciclo tan simple y esquematizado como este se comenzó a celebrar en los días que se juzgaba los de los aniversarios del acontecimiento histórico.

En ese tiempo y siguiente el Jueves Santo no formaba parte de tal conmemoración.

La palabra judía “pascua” se restringía al Viernes Santo solamente, es decir, a la conmemoración anual de la Pasión y Muerte de Cristo.

A partir, sin embargo, del siglo IV la palabra Pascua enrola también a la Vigilia Pascual (el sábado). Y ya posteriormente queda restringida al Domingo de la resurrección.

A estos tres días (viernes, sábado y domingo) se les llama “Triduo Pascual.


EL DOMINGO DE RAMOS TERMINA LA CUARESMA 

El Domingo de Ramos es el ultimo de la Cuaresma, y se inicia rememorando la entrada de Jesús en Jerusalén. La fecha de esta celebración varía cada año, siempre en el entorno de marzo y abril.

La liturgia del Domingo de Ramos es una de las más intensas de la Semana Santa y del año litúrgico, que junto con las del Jueves, Viernes Santo y Domingo de Resurrección forman las celebraciones centrales del año. Es un día alegre y triste a la vez.

La liturgia comienza con la bendición de las palmas y ramas de olivo, y el color de éste día es el rojo, que representa a Jesús como rey en su entrada triunfal en Jerusalén.

Fuente: Listin Diario