Brindemos por la salud y la educación

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Escrito por: Nelson Guzmán Diplán

Al revisar el Premio Nacional de la Excelencia que entrega el Ministerio de Administración Pública, me sorprendió positivamente el que de las catorce instituciones premiadas, cinco pertenezcan al sector salud y dos al sistema educativo.

Es decir, el cincuenta por ciento de los premios  fueron a la vida y al conocimiento. Algo excelente en un mundo lleno de conflictos y mezquindades. La mayoría de las informaciones difundidas por la radio, la televisión y los periódicos son denuncias, lamentos, quejas y desesperanzas.

Enorgullece que  instituciones que trabajan por la salud del ser humano compitan por premios a la excelencia, es la mejor noticia que puede recibir la sociedad dominicana en este maremágnum de info-entretenimiento hueco, de soplones resentidos y de guardianes de la libertad propia a costa del buen nombre, el chantaje y las limitaciones  a las honras ajenas.

Si catorce instituciones fueron premiadas y la Tesorería de la Seguridad Social obtiene el gran trofeo, por la efectividad y transparencia en el flujo de los procesos que ejecuta, augura que en la República Dominicana no todo está perdido y que habrá Patria, porque tenemos latente la esperanza de vivir más y mejor. Una medalla de oro para el Hospital Traumatológico y Quirúrgico Prof. Juan Bosch, del Pino, La Vega, de manera consecutiva, con varios años de premiaciones. El Hospital Universitario de San Francisco de Macorís y el Hospital Ney Arias Lora de Santo Domingo  Norte, obtuvieron medalla de plata, acentuando este último, un centro nuevo, en el 2do año de operación y ya se coló entre los mejores,  su director el Dr. Félix Hernández logra este mérito, él fue quien dirigió desde sus inicios el Traumatológico Juan Bosch y lo montó en esa cresta de reconocimientos.

Distinguir con medalla de broce a la Regional 8 de Salud (La Vega, Monseñor Nouel y Sánchez Ramírez) debe regocijar a estas provincias, pues de alguna manera reciben bienestar de todo esto. Con dos centros educativos premiados, “El Centro de Básica Emiliano Espaillat, en Fantino con plata; y el Centro de Excelencia República de Colombia, en el municipio de Piedra Blanca con bronce, dos pueblo en la misma región. Salud y educación redondean el cincuenta por ciento de las premiaciones, lo que tal vez no sea tanto como para golpearse el pecho, pero si para congratularnos y saber que algo bueno está pasando.

Sorprende que en la opinión pública se divulgue que el Seguro Nacional de Salud (SENASA) es la institución mejor valorada por los usuarios, con un 84% de satisfacción y la ARS mejor posicionada en el mercado de la salud.

Gratificante es reconocer, porque en una sociedad de cambios acelerados, las cosas buenas hay que resaltarlas para que marquen tendencias y estimulen a los tripulantes de este mundo en que nos ha tocado vivir, a no conformarse con hacerlo bien, si no empujar permanentemente a lo mejor. Pronto el Instituto de Oncología Heriberto Pieter  tendrá nueva sede en los terrenos de la UASD. Qué bueno sería un esfuerzo tripartito entre Salud Pública (objetivos y recursos); la UASD (capacidad para generar conocimiento); y la Liga Dominicana Contra el Cáncer (su eficiencia operativa), unidos por el lado bueno, sería el mejor trofeo que se le puede regalar a los más necesitados y al pueblo dominicano

La salud es la buena fuente de la vida, tener un ser querido enfermo es la mayor preocupación de las familias dominicanas, hoy que la diferencia entre médicos y mercaderes del dolor ajeno es tan próxima, llegar a un centro privado  de salud es casi asistir de manera voluntaria a un secuestro, si tiene tarjeta de seguro, te retienen hasta que se agotan los recursos, trasladarte siempre será catastrófico, pero cuando los fondos se agotan te despachan hasta para abajo del puente. Este drama lo he vivido con amigos y relacionados, por eso me regocija que los hospitales y clínicas a los que pueden asistir los menos afortunados y los que están claros de esa mafia médica se posicionen, con mejores equipos y recursos  humanos que los centros pantalla.