Dominicanos serían condenados a 75 y 45 años de cárcel por millonario fraude al IRS

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La acusación sostiene que el cuarteto entregó el pago a los “beneficiarios” fraudulentos a sabiendas de que cobraban el dinero al estado y al gobierno federal en base a declaraciones falsas de los impuestos y usando documentaciones a nombre de puertorriqueños.

Por Miguel Cruz Tejada

NUEVA YORK._ Dos dominicanos, un hombre y una mujer, implicados por las autoridades federales en un millonario fraude al Servicio de Impuestos Sobre la Renta (IRS), podrían ser condenados a 75 y 45  años en la cárcel, sin son hallados culpables del delito.

Carlos de León y Judith Fulgencio, quienes eran empleados en sucursales del banco JP Morgan Chase en Nueva York, integraban una amplia banda internacional que se dedicaba a vender documentos de ciudadanos boricuas a inmigrantes indocumentados y pagaron cheques de devoluciones fiscales por un monto de $3 millones de dólares, dijeron los fiscales en la Corte Federal del Distrito Sur.

Junto a de León y Fulgencio, fueron detenidos Katherine Torres y Rosalind Smith, la primera gerente y la segunda empleada de otras sucursales del Chaes.

Todos se entregaron a la justicia y fueron presentados ante un juez de la Corte Federal, ante el cual se les instruyeron los cargos.  Los participantes, dijo el fiscal federal Preet Bharara, operaban por separado pero dentro del mismo esquema de fraude y utilizaban números de seguro social, actas de nacimiento, pasaportes estadounidenses, licencias para manejar vehículos y tarjetas de identificación estatales para mantenerse estafando el erario.

Con esos papeles, presentaban declaraciones de impuestos fraudulentas y reclamaron reembolsos de millonarias sumas tanto al estado de Nueva York como al gobierno federal en Washington.

Los cheques eran dirigidos a direcciones también falsas que eran escogidas por la banda o por rutas específicas asignadas a carteros específicos del Servicio Postal (correos) y que fueron sobornados.

Los pagos en cheques fueron cobrados en varias sucursales del Chase, en las que empleados de esa corporación, también fueron sobornados para que facilitaran las transacciones. En una de esas oficinas, Torres, de León y Smith conspiraron para entregar el dinero en efectivo por valor de más de $3 millones de dólares.

Torres y Smith trabajaban en una sucursal del banco en la avenida University de El Bronx y recibieron millares de dólares en sobornos. Acerca de de León, las autoridades dijeron que este cobraba millares de dólares entre el 2006 y junio del 2007 y era quien instruía a algunos cajeros para que hicieran los pagos con el sistema informático de transacciones CTR. Los cajeros también recibieron miles de dólares en sobornos.

Fulgencio trabajaba en la sucursal del Chase cerca del estadio de los Yankees y participó en el fraude con un monto de $1.8 millones de dólares. Ella también aceptó sobornos por millares de dólares para formar parte de la banda.

De manera deliberada, Fulgencio evitaba los informes en el sistema CTR, dándoles instrucciones a los cajeros bajo su mando.  Torres, Smith y Fulgencio están acusados de un cargo por conspiración, otro por robo de fondos públicos, dos por soborno y se enfrentan a una pena máxima de hasta 75 años en la cárcel.

Los tres residían en El Bronx.

En cuanto a de León, un residente de New Rochelle y de 44 años de edad, se le acusa de los mismos cargos y podría ser condenado a 45 años en prisión.