El que me engaña una vez…

0
5

De la abundancia del corazón habla la lengua, dice la Biblia, y cada vez que le permiten hablar sin papel podemos ver qué abunda en el corazón del candidato presidencial del PRD.

Por Ramón Tejeda Read | perspectivaciudadana.com

La semana pasada dijo que en materia de seguridad y libertades su referente lo es nada menos que Trujillo y que de llegar a presidente – ¡vade retro!—hasta podría implantar el servicio militar obligatorio.

Ahora podemos comprender por qué durante su gobierno (2000-2004) vimos cosas como un jefe policial montarse en un helicóptero para ir a hacer preso a un militante de su partido que se atrevió a denunciar que en su comunidad faltaba el agua.

Ahora podemos comprender por qué durante su gobierno oficiales militares hacían proselitismo político como en los viejos tiempos del ‘’jefe’’ y sólo faltó que pusieran banderas blancas en los fusiles de los guardias porque hasta la estatua de un caballo alado, nadie sabe simbolizando qué, le regaló un grupo de esos mismos militares.

Ahora podemos explicarnos por qué su creencia de que la raíz de los problemas sociales está en el  ‘’exceso’’ de libertades que, según dice, es una ‘’patología’’.

Es decir, estamos francamente frente a un espécimen jurásico en materia de concepciones políticas y repleto de confusiones, el cual no ofrece al país más que el mismo rosario de desgracias que ya prodigó del 2000 al 2004.

Pero, por suerte, bien recuerda el pueblo dominicano que ‘’el que me engaña una vez, sinvergüenza es…’’.