Dominicana, la república de dos pisos

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Esas dos viñetas que ilustran el drama de la vida diaria dominicana y que contradicen el progresismo que enarbola el presidente Leonel Fernández, han prevalecido por últimas cuatro décadas.

Por Sucre Vásquez

MIAMI.- La  República Dominicana es, por definición, un país de dos pisos: los que viven aterrizados, con el dominio de la información, el manejo del dinero, las oportunidades y las mieles del poder, mientras la gran masa vive en el aire, acariciando falsas ilusiones, generadas por promesas vacías de que viene el progreso y el espejismo de un escenario ficticio de modernidad de nación desarrollada.

Por ejemplo, esa ilusión de modernidad se despedaza cuando se abre la llave  y nada sale y si el agua corre, poca o mucha, es contaminada, no apta para el consumo humano. La electricidad llega, a ratos, y la cobran como si el servicio fuera constante.

Fernández, de 57 años, está a meses de que expire ( el 16  de agosto del 2012) su tercer período de gobierno y si bien ha dotado a la capital dominicana de un metro que cruza de norte a sur la ciudad de Santo Domingo y ha ejecutado importantes obras de comunicación vial, se va del Gobierno sin ni siquiera trillar el camino para la solución de los problemas básicos como es  el problema de la producción y distribución de la electricidad, el abasto de agua potable y la educación, que languidece, a punto de infarto, por falta de recursos.

Sin embargo, en el plano político, en el establecimiento de las instituciones, el presidente Fernández exhibe una descomunal eficacia: controla, por medio de las designaciones hechas con su firma, al nuevo Tribunal Constitucional, la Suprema Corte de Justicia, la Cámara de Cuentas y, como resultado de las elecciones legislativas y municipales del 2006, domina abrumadoramente el Senado y la Cámara de Diputados ( Representantes )  .

Para ejecutar sus mega proyectos de infraestructura, el presidente Fernández ha llevado la deuda externa dominicana a unos 23,000 millones de dólares, nivel sin precedentes en la historia dominicana, mientras crece  a más 2.020 millones de dólares la deuda con Venezuela por el vital suministro de petróleo, bajo créditos con interés al 1 %, a 25 años plazos. Bajo un acuerdo especial con Petrocaribe el gobierno dominicana amortiza sus obligaciones con  toneladas de azúcar líquida, pastas alimenticias, grasas comestibles y  pollo, mientras Venezuela suministra al país 50,000 barriles diarios de petróleo.

Empero, Gobierno estudia acceder a una recomendación de esa entidad para  cambiar la facturación de la electricidad en vez de una tarifa fijja como al presente, que sea fluctuante, acorde como varían los precios del petróleo en el mercado internacional. En cambio, especialistas en la materia argumentan que el 55 porciento de la energía servida en la República Dominicana se genera con plantas de carbón, gas  natural y recursos  hidroeléctricos , lo que cuesta, indican, entre 12 y 14 centavos dólar  por kilovatio  y se la cobran a 26 centavos al consumidor.

Pero el  gran problema del servicio dominicano de electricidad es que se pierde el 40 % de la energía que se coloca en las redes debido a las precarias condiciones del servicio eléctrico y al robo de la energía con conexiones ilegales de los consumidores.,  lo que evidencia una bochornosa incapacidad de la entidad llamada a tener control de las redes y las instalaciones.

El presidente Fernández,  en vez de invertir ese ahorro de divisas  (a través del acuerdo con Venezuela) en sectores esenciales como la educación, desarrollo agrícola o incentivos  a la pequeña y mediana industria, permite auspicia,  el despilfarro de los dineros del Estado, en viajes, pago de nóminas en dólares a embajadores, funcionarios consulares que pocas veces o nunca atienden sus funciones.

Por ejemplo, como botón de la muestra, el Consulado de San Juan y Mayaguez, respectivamente,  tienen asignados 30 vicecónsules , de los cuales sólo trabajan menos de diez , tiene tres funcionarios nombrados por Cancillería para una inoperante oficina de comercio, que en realidad es una sombrilla para regalarle un sueldo en miles de dólares mensuales a buscones, parásitos,   del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), que no rinden ninguna labor de provecho al Estado dominicano. La mayoría de estos “vicecónsules” que devengan salarios desde $ 3,000 mensuales viven en la República Dominicana y varios de ellos tienen serios problemas con la justicia puertorriqueña, por pensiones alimenticias y otro por un caso por el  estatuto de abuso de menores.

Toda esta desverguenza, bajo la batuta  de Máximo Taveras ( “amigo personal”  del Presidente Fernández, según el mismo se ufana) , que a su vez, en la  primera administración del gobernante dominicano (en 1996) estuvo preso por un millonario fraude en Aduanas, pero que fue puesto en libertad cuando el primer ejecutivo llegó al país, durante una corta ausencia, luego de unas de sus “misiones oficiales”.

Mientras, en la República entera los criminales campean por sus respetos. Hace unos días, el propio presidente Fernández, hablando en el  Foro Integración, Seguridad Ciudadana y Desarrollo Regional que auspicia el Parlamento Centroamericano,  admitió que el 90 de las fechorías que cometen los narcotraficantes en el país caribeño quedan impunes.

El problema aún es más grave debido a que la gente no tiene confianza en los cuerpos del orden público, debido a que están infiltrados por delincuentes comunes y capos del narcotráfico, adicional a la abrumadora presencia, dentro de esas unidades, de delincuentes, disfrazados de agentes la seguridad ciudadana.

Caldo de cultivo para la delincuencia es la falta de oportunidades y la precariedad de la educación. Datos el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNPFA) revelan que el 25 por ciento de los jóvenes dominicanos ni trabajan ni estudian, mientras que el 50 % abandona los estudios a nivel de la escuela superior.  El panorama es tétrico si se considera que  de   2,7 millones de jóvenes de entre 14 y 35 años, unos 675.000 no están matriculados en programas docentes, pero tampoco tienen trabajos remunerados.

La percepción de que el Presidente Fernández ha engatuzado al país, la inseguridad ciudadana, el espejismo para disfrazar la pobreza parece ser la razón por la cual, al igual que su homólogo de Honduras, Porfirio Lobo, recibieron la peor calificación de los mandatarios de Centroamérica y el Caribe, en un sondeo realizado por la firma CID Gallup. Fernández recibió un 63 % de rechazo en su gestión en la  encuesta para evaluar el desempeño de los mandatarios en Centroamérica y el Caribe, la  nota más baja en la consulta.

El presidente Fernández deja un regalo de dificultades a su correligionario del oficialista Partido de la Liberación Dominicana, Danilo Medina para vencer a su némesis del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD) . En esencia, cualquiera de los dos que gane, Medina o Mejía, tendrá un atolladero de por medio, con el ominoso panorama de altos costos del combustible, una deuda externa llevada al máximo y un Estado que tiene que proveer para un país con una economía en dificultades y el vecino hambriento de Haití, que naturalmente se está volcando al otro lado de la isla Hispaniola en busca de subsistencia.

*El autor es periodista. Sigue sus comentarios en http://sucrevasquez.wordpress.com