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De “Andrés Cuchillo” a Van Troi: dos historias y una realidad

Por Fernando A. De León

Nueva York.- “¡Periodista, váyase que aquí hay problemas!”, me había ordenado “Andrés cuchillo”, casi cerrándome el paso hacia el interior del centro de diversión. ¡No faltaba más!, ante los grávidos rostros de los pocos parroquianos del lugar que le acompañaban, giré y di marcha atrás, con cierta ligereza.

Poco después, el comentario generalizado era que Andrés había matado a cuchilladas a tres de sus rivales, provenientes de Villa Consuelo y “Mono mojao”. Sin embargo, la especie obedecía a una especulación; el protagonista de esta historia, sólo mató a uno de sus rivales, cuando tras ser agredido logró a parapetarse a una pared en el interior del local, blandiendo dos filosos y largos estiletes; el dato me lo proporcionaron más tarde, testigos que presenciaron los acontecimientos de aquella encarnizada batalla.

El saldo de aquel fatídico domingo en el bar conocido como “La carreta” de Borojol, Santo Domingo, fue de cuatro muertos: dos fueron acuchillados por un amigo de Andrés y otro consorte de este último recibió una mortal estocada en el cuello, propinada por uno de sus rivales.

Sin embargo, luego de aquel suceso, exactamente a principios de los 80’s, la fama de “Andrés cuchillo” como matarife barrial continuó en ascenso. Andrés, a quien conocía desde hace tiempo, le molestaba que completaran su nombre con el mote de “cuchillo”, alegando que no era ningún criminal.

Ciertamente tenía fama de hombre prudente, pero eso sí de no barajar pleitos, además se le distinguía como hombre prudente que no era abusador, y mucho menos toleraba abusos. Si mal no recuerdo, Andrés falleció casi una década más tarde, presumiblemente de un infarto; no murió asesinado como esperaban algunos.

Este relato, trata de ilustrar al lector sobre uno de los clásicos enfrentamientos entre rivales  pendencieros en los barrios de la capital. Pero quisiéramos detallar que ni Andrés, ni los contendores de entonces, que se disputaban una mujer que había vivido con el primero, aunque ya tal vez tenían todo un prontuario de asesinatos, jamás se les imputó la muerte de unas treinta y seis personas, como es el caso de Serumperto Mota Reynoso(Van Troi).

Debemos señalar que no generalmente, los matarifes barriales, regularmente se corresponden con individuo proveniente de hogares disfuncionales, excluidos socialmente, y que asumen lo que una socióloga francesa ha denominado como la “espiral del silencio”

Lo de espiral tal vez se deba a la ascendencia de sus “hazañas” que, de un modo inconsciente van adoptando, emulando el violento estilo de vida de antecesores y/o grupos, llegando a imitarlos en sus costumbres, hábitos, modas y hasta en sus asesinatos para “ranquiarse”, es decir, aumentar el número de víctimas con el sólo propósito de buscar notoriedad.

Esta actitud es reforzada conductualmente por las sociedades de consumos con tendencias capitalistas como la nuestra, siempre dominadas por grupos excluyentes en las que uno dos partidos políticos, se reparten el pastel, y sólo en períodos navideños como el actual, y por clientelismos político, miserablemente se les dispensa alguna migaja.

El caso de “Andrés cuchillo y Vantroi”, tal vez tengan ciertas similitudes en cuanto a las modalidades de la violencia, pero difieren en un aspecto; pues, el caso del segundo sobrepasa los límites de los simples “macheteros” de nuestros barrios. Nadie, sin ser confidente ni tener apoyo alguno de los organismos represivos, es capaz de tener impunemente en su haber, la sorprendente suma de casi cuarenta muertos. Si Van Troi ha matado a unas treinta y seis personas-que lo dudamos-, se podría decir que es propietario de un cementerio con todo y verjas.

Además uno debe de hacerse varias preguntas: ¿Cuándo y por qué la Policía Nacional perdió el conteo de los asesinatos que se le cargan a Van Troi? ¿Por qué Van Troi, luego de liberado, quiere girar una visita de cortesía a la jefatura policial? ¿Es tan fallida la justicia que en su expediente, sólo aparece un asesinato, y en las afueras de Santo Domingo? Tal vez el lector tenga otras preguntas y la última palabra. (El de la foto es Van Troi).

 *El autor es periodista, directivo del CDP, en Nueva York

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Escrito por en Dic 27 2011. Archivado bajo Dominicanos de la DIASPORA, New York, Noticias. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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